Abril de 2026 fue el cuarto más cálido registrado en el planeta, confirma NOAA
El planeta continúa acumulando señales de una crisis climática que no muestra signos de desaceleración. Abril de 2026 se convirtió en el cuarto abril más cálido desde que existen registros globales, según el más reciente informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). La temperatura superficial global se ubicó 1,12 °C por encima del promedio del siglo XX, una cifra que mantiene la tendencia de calor excepcional observada en los últimos años.
Los datos muestran que los diez años más cálidos de la historia han ocurrido desde 2016, lo que evidencia que el calentamiento global impulsado por las actividades humanas está modificando de manera sostenida el sistema climático. Además, abril de 2026 marcó el quincuagésimo abril consecutivo con temperaturas superiores al promedio histórico.
El informe también destaca que las temperaturas oceánicas se mantuvieron excepcionalmente elevadas. Diversos análisis climáticos coinciden en que los océanos registraron uno de sus abriles más cálidos, mientras que la extensión del hielo marino en el Ártico se mantuvo cerca de mínimos históricos.
Para América Latina y particularmente para Centroamérica, estos indicadores adquieren una relevancia especial. Organismos internacionales y centros de monitoreo climático advierten de que existe una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle en la segunda mitad de 2026. La Organización Meteorológica Mundial estima una probabilidad cercana al 80 % de que aparezca antes de septiembre y del 90 % antes de noviembre.
La combinación de un posible episodio de El Niño y el calentamiento global podría traducirse en condiciones más secas en varios países centroamericanos, lo que afectaría la agricultura, la disponibilidad de agua y la seguridad alimentaria. También podría aumentar la frecuencia e intensidad de las olas de calor, los incendios forestales y los eventos extremos asociados a alteraciones en los patrones de lluvia.
Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua figuran entre los países particularmente vulnerables a estas fluctuaciones climáticas debido a la dependencia de la agricultura de pequeña escala y a las limitaciones de infraestructura para enfrentar sequías prolongadas o lluvias intensas.
Mientras tanto, los científicos insisten en que los récords de temperatura ya no deben interpretarse como anomalías aisladas. La acumulación de gases de efecto invernadero continúa elevando la temperatura de fondo del planeta, sobre la cual inciden fenómenos naturales como El Niño. El resultado es un clima cada vez más propenso a extremos que afectan tanto a los ecosistemas como a las comunidades humanas.
Disclaimer: Esta nota fue elaborada por inteligencia artificial a partir de información publicada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y de fuentes científicas complementarias. Viatori verificó y contextualizó los datos para su audiencia en Centroamérica.

