Para Centroamérica, una de las regiones más vulnerables al cambio climático y a la pérdida de biodiversidad, estos acuerdos abren la puerta a una gestión más coordinada de los recursos naturales y a una participación más activa en la agenda global de conservación.
El calor extremo podría convertirse en uno de los protagonistas del Mundial 2026. Investigaciones recientes señalan que el cambio climático ha aumentado significativamente el riesgo de que decenas de partidos se jueguen bajo temperaturas peligrosas para jugadores y aficionados, una situación que ya dejó incidentes durante la Copa América de 2024.