Las sequías prolongadas y las olas de calor son cada vez más comunes en muchas partes del mundo. Sin embargo, para millones de personas, el mayor riesgo no proviene de estos fenómenos por separado, sino de su ocurrencia simultánea.
Un estudio publicado recientemente en la revista científica Communications Earth & Environment concluyó que el cambio climático provocado por las actividades humanas ha duplicado la frecuencia de los llamados eventos compuestos de calor extremo y sequía durante las últimas cuatro décadas, particularmente en regiones con menores ingresos y alta dependencia de la agricultura.
Los investigadores analizaron registros climáticos entre 1980 y 2023 para evaluar cómo han cambiado estos eventos en distintas partes del planeta. Los resultados muestran que la combinación de temperaturas excepcionalmente altas y déficits prolongados de lluvia se ha vuelto significativamente más frecuente debido al calentamiento global.
A diferencia de otros fenómenos extremos, estos eventos compuestos suelen generar impactos más severos porque los efectos de la sequía y el calor se potencian mutuamente.
Cuando las lluvias disminuyen durante semanas o meses, la humedad del suelo se reduce y los cultivos comienzan a sufrir estrés hídrico. Si al mismo tiempo se registran temperaturas elevadas, aumenta la evaporación, se acelera la pérdida de agua y se incrementan las probabilidades de daños agrícolas, incendios forestales y afectaciones a la salud humana.
Según los autores, las regiones de menores ingresos registraron uno de los mayores incrementos en la frecuencia de estos eventos durante el período analizado. El estudio atribuye buena parte de esta tendencia al aumento de las temperaturas globales provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los hallazgos resultan especialmente relevantes para Centroamérica, una región que en los últimos años ha enfrentado sequías recurrentes, olas de calor más frecuentes y una creciente presión sobre los recursos hídricos.
En Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, las comunidades del Corredor Seco han experimentado recurrentemente pérdidas en los cultivos de maíz y frijol asociadas a lluvias irregulares y temperaturas elevadas. Durante los eventos de El Niño de 2015 y 2023, amplias zonas registraron déficits significativos de precipitación que afectaron la agricultura de subsistencia y la seguridad alimentaria de miles de familias.
Los investigadores señalan que la combinación de sequía y calor extremo puede generar efectos más graves que los de cualquiera de estos fenómenos por separado. Además de las pérdidas agrícolas, estos eventos pueden afectar el abastecimiento de agua potable, reducir la generación hidroeléctrica, aumentar la propagación de incendios forestales y elevar el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor.
El estudio también identifica una desigualdad climática persistente. Los países con menores ingresos, que históricamente han contribuido menos a las emisiones globales de gases de efecto invernadero, enfrentan algunos de los impactos más severos y disponen de menos recursos para adaptarse.
Los autores advierten que la frecuencia de estos eventos podría seguir aumentando a medida que continúe el calentamiento global. Por ello, consideran prioritario fortalecer las medidas de adaptación relacionadas con la gestión del agua, la agricultura resiliente al clima, los sistemas de alerta temprana y la protección de las poblaciones más vulnerables.
En una región donde millones de personas dependen de la lluvia para producir alimentos y donde las sequías ya forman parte de la vida cotidiana de muchas comunidades rurales, los resultados del estudio sugieren que el desafío climático no consiste únicamente en enfrentar más calor o menos lluvia, sino en prepararse para un futuro en el que ambos fenómenos ocurran simultáneamente con mayor frecuencia.
Disclaimer: Esta nota fue elaborada por inteligencia artificial a partir de información publicada por PreventionWeb y del estudio científico publicado en Communications Earth & Environment. Viatori verificó y contextualizó los datos para su audiencia en Centroamérica.
