De la sequía al calentamiento del mar: dónde buscar datos climáticos de Centroamérica
Diferentes agencias internacionales de investigación han desarrollado herramientas de monitoreo que sirven para saber el estado del clima, incendios y otros eventos climáticos alrededor del mundo. Foto: Unsplash.

De la sequía al calentamiento del mar: dónde buscar datos climáticos de Centroamérica

Estas 17 plataformas permiten investigar las lluvias, incendios, huracanes, cambios en los bosques y las condiciones del Caribe y del Pacífico. Algunas son de acceso libre y otras ofrecen servicios tanto gratuitos como de pago.

Para determinar si una sequía es excepcional, observar el avance de un incendio o saber cuánto se ha calentado una zona del Caribe no siempre es necesario comenzar desde cero. Satélites, estaciones meteorológicas, modelos y sensores oceánicos generan información que puede consultarse desde cualquier país de Centroamérica.

Las siguientes plataformas ofrecen datos útiles para periodistas, investigadores, estudiantes y organizaciones de la región. Algunas pueden utilizarse directamente en un navegador; otras requieren registro, programación o conocimientos en sistemas de información geográfica.

Tampoco contienen el mismo tipo de información. Unas proporcionan observaciones; otras combinan mediciones con modelos; y otras producen pronósticos o escenarios sobre el clima futuro. Esa diferencia debe considerarse antes de utilizar sus resultados.

Foto: NASA.

Lluvia, temperatura y condiciones atmosféricas

1. CHIRPS

CHIRPS combina estimaciones satelitales de lluvia con registros de estaciones terrestres. Su versión 3 contiene información desde 1981 hasta prácticamente el presente, con una resolución de 0,05 grados y productos diarios, mensuales y anuales.

¿Para qué sirve? Permite comparar una sequía reciente en el Corredor Seco —que atraviesa Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua— con más de cuatro décadas de registros. También puede utilizarse para calcular déficits de lluvia durante la canícula.

2. Climate Change Knowledge Portal

El portal climático del Banco Mundial reúne datos históricos, riesgos, vulnerabilidades y proyecciones. Permite consultar información por país, divisiones administrativas y cuencas sin procesar directamente grandes archivos científicos.

¿Para qué sirve? Puede utilizarse para comparar cómo cambiarían las temperaturas extremas o la precipitación en los siete países centroamericanos, o examinar proyecciones para una cuenca compartida por más de un territorio.

3. NASA Earthdata

Es la puerta de entrada a los archivos de observación de la Tierra de la NASA. Su buscador permite filtrar la información por territorio, fecha, satélite, instrumento y variable ambiental.

¿Para qué sirve? Permite localizar productos para estudiar la temperatura superficial, la humedad del suelo, la vegetación o los efectos territoriales de huracanes como Eta e Iota en Honduras, Nicaragua y Guatemala. El volumen de información exige identificar primero qué producto responde a la pregunta de investigación.

4. Copernicus Climate Data Store

El Climate Data Store es el catálogo del Servicio de Cambio Climático de Copernicus. Reúne información sobre el clima pasado, presente y futuro, además de herramientas para descargar y procesar los datos.

¿Para qué sirve? Puede emplearse para comparar anomalías de temperatura, de lluvia o de humedad del suelo entre el Caribe y el Pacífico centroamericano. Requiere crear una cuenta, y algunos conjuntos son lo suficientemente grandes como para requerir programación.

5. NASA POWER

NASA POWER ofrece más de 300 variables meteorológicas y de radiación solar derivadas de satélites y de modelos. Los datos pueden consultarse mediante un visor, una interfaz de programación o servicios geoespaciales.

¿Para qué sirve? Permite estimar el potencial de energía solar, revisar las condiciones agroclimáticas o comparar la temperatura y la radiación entre comunidades del Pacífico centroamericano.

6. ERA5

ERA5 es un reanálisis climático producido por el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Mediano Plazo. Combina observaciones históricas con modelos físicos para construir una representación horaria y global de la atmósfera desde 1940.

¿Para qué sirve? Puede reconstruir las condiciones de viento, lluvia, presión y temperatura durante un huracán, una ola de calor o una temporada anormalmente seca en cualquier parte de Centroamérica.

ERA5 no representa una medición directa en cada punto del territorio, sino una estimación dentro de una cuadrícula.

Foto: CONRED Guatemala.

Satélites, cobertura terrestre e incendios

7. Sentinel Hub

Sentinel Hub facilita la visualización y el procesamiento de imágenes de Sentinel, Landsat y otros proveedores. Permite generar series temporales, estudiar áreas específicas y conectar las imágenes con programas geoespaciales.

¿Para qué sirve? Las imágenes ópticas de Sentinel-2 pueden mostrar cambios en los manglares del golfo de Fonseca, mientras que el radar de Sentinel-1 permite identificar inundaciones incluso cuando las nubes impiden observar la superficie.

Sentinel Hub ofrece servicios comerciales y una prueba gratuita de 30 días. Las imágenes abiertas de Sentinel también pueden consultarse y descargarse gratuitamente desde el Copernicus Browser.

8. USGS EarthExplorer

EarthExplorer permite buscar imágenes satelitales por territorio, por coordenadas y por rango de fechas. Es una de las principales vías de acceso al archivo histórico de Landsat.

¿Para qué sirve? Puede utilizarse para comparar la cobertura forestal, el crecimiento de una ciudad o los cambios en la línea costera entre la década de 1980 y la actualidad. Esto permite estudiar transformaciones en lugares como la Mosquitia, el Darién, el golfo de Fonseca o la costa de Belice. La descarga requiere una cuenta gratuita.

9. Global Historical Climatology Network Daily

La red GHCNd de la NOAA integra registros diarios de más de 100.000 estaciones en 180 países y territorios. Incluye la temperatura máxima y mínima, la precipitación y otras variables.

¿Para qué sirve? Permite comprobar si han aumentado los días extremadamente cálidos o si ha cambiado la precipitación registrada en estaciones cercanas a ciudades como San Salvador, Tegucigalpa o San José.

La disponibilidad, la duración y la actualización de los registros varían entre países y estaciones. Por ello, la continuidad de cada serie debe verificarse antes de realizar comparaciones.

10. Google Earth Engine

Earth Engine combina un catálogo de más de 80 petabytes de imágenes y datos geoespaciales con capacidad de procesamiento en la nube. Permite analizar territorios extensos sin descargar cada imagen por separado.

¿Para qué sirve? Puede combinar información de lluvia de CHIRPS con imágenes de Landsat o Sentinel para analizar simultáneamente la sequía y los cambios en la vegetación a lo largo del Corredor Seco centroamericano.

La plataforma permanece disponible sin costo para usos académicos y de investigación, mientras que los usos comerciales están sujetos a condiciones distintas. Generalmente requiere trabajar con JavaScript o Python.

11. NASA FIRMS

FIRMS distribuye detecciones de incendios activos y anomalías térmicas captadas por los sensores MODIS y VIIRS. A escala global, los datos suelen estar disponibles dentro de las tres horas siguientes al paso de un satélite.

¿Para qué sirve? Permite seguir la concentración de puntos de calor durante la temporada de incendios en las selvas de Petén, la Mosquitia o el Darién, y descargar la información para elaborar mapas propios.

Un punto de calor no confirma por sí solo un incendio forestal ni permite calcular la superficie quemada total. Los resultados deben contrastarse con imágenes de mayor resolución, con reportes oficiales o con información de campo.

12. NOAA Climate Data Records

Los registros climáticos de la NOAA son series de largo plazo sometidas a controles científicos de calidad. Incluyen variables atmosféricas, terrestres, oceánicas y de hielo obtenidas principalmente mediante satélites.

¿Para qué sirve? Pueden utilizarse para investigar tendencias de temperatura superficial del mar, nubosidad, humedad o vegetación durante periodos suficientemente largos para distinguir una fluctuación temporal de una tendencia climática.

Foto: Unsplash.

Océanos, pronósticos y escenarios futuros

13. Copernicus Marine Service

Copernicus Marine ofrece información sobre la temperatura, la salinidad, las corrientes, el nivel del mar y las variables biogeoquímicas. Contiene observaciones, reanálisis y pronósticos del océano.

¿Para qué sirve? Permite seguir anomalías de temperatura en el Caribe y en el Pacífico centroamericano, y explorar las condiciones vinculadas con El Niño, el blanqueamiento de corales, la distribución de especies o la actividad pesquera.

Sus productos globales pueden tener cuadrículas de varios kilómetros, por lo que no sustituyen las mediciones realizadas directamente en arrecifes, estuarios o zonas costeras pequeñas.

14. Global Forecast System

El GFS es un modelo de pronóstico meteorológico global producido por la NOAA. Genera información sobre lluvia, temperatura, viento, humedad del suelo y otras variables hasta 16 días por adelantado.

¿Para qué sirve? Puede ayudar a observar la posible evolución de un episodio de lluvia intensa, los vientos asociados a un ciclón o las condiciones previstas antes de una cobertura de campo.

El GFS produce pronósticos meteorológicos, no proyecciones de cambio climático, y no sustituye los avisos emitidos por los servicios meteorológicos y las autoridades de protección civil de cada país.

15. CMIP6

El Proyecto de Intercomparación de Modelos Acoplados reúne simulaciones generadas por centros climáticos de distintos países. Sus resultados respaldaron buena parte de las proyecciones evaluadas por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.

¿Para qué sirve? Permite comparar cómo distintos modelos proyectan la lluvia, la temperatura y los extremos climáticos en Centroamérica bajo distintos escenarios de emisiones.

CMIP6 no predice lo que ocurrirá en un municipio ni en un año específico. Sus resultados representan escenarios y suelen requerir una reducción de escala para investigaciones locales. Aunque dejó de recibir nuevos conjuntos de datos en abril de 2025 durante la transición hacia CMIP7, su archivo continúa disponible.

16. Argo

Argo es una red internacional de flotadores robóticos que se desplazan por los océanos y descienden para medir la temperatura, la salinidad y la presión. La red permite observar cambios bajo la superficie, generalmente hasta unos 2.000 metros de profundidad.

¿Para qué sirve? Sus datos pueden mostrar la acumulación de calor en el Pacífico tropical durante El Niño o ayudar a estudiar las condiciones internas del Caribe, más allá de la temperatura superficial.

La cobertura es más útil en el mar abierto que en bahías, arrecifes o franjas costeras cercanas a tierra.

17. Berkeley Earth

Berkeley Earth publica series de temperatura terrestre y oceánica que se remontan hasta 1850, además de información histórica y reciente sobre la contaminación del aire.

¿Para qué sirve? Permite situar una ola de calor o un mes excepcionalmente cálido dentro de una tendencia regional a largo plazo. La plataforma ofrece estimaciones para ciudades centroamericanas como San José y Tegucigalpa, aunque su escala regional no sustituye los registros de estaciones locales.

Elegir la plataforma según la pregunta

La herramienta adecuada depende del fenómeno que se quiere investigar. CHIRPS resulta especialmente útil para estudiar la lluvia y las sequías; FIRMS, para detectar puntos de calor; Landsat y Sentinel, para observar transformaciones territoriales; Copernicus Marine y Argo, para analizar los océanos; y CMIP6, para explorar escenarios climáticos futuros.

Antes de publicar cualquier resultado, deben comprobarse la resolución espacial, el periodo cubierto y las limitaciones del producto. También es necesario aclarar si la información proviene de una observación, una estimación, un pronóstico o una proyección. Un mapa detallado no siempre equivale a una medición exacta en el terreno.

Aviso de transparencia: Esta nota fue generada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y posteriormente revisada, editada y supervisada por periodistas humanos de Viatori.