Ruben Arias: “Con el turismo, fomentamos la conservación”

Historia por: Jorge Rodríguez Fotografía por: Jorge Rodríguez Vie 11, Dic 2020

Cuando a uno le mencionan ‘La Cobanerita’ puede pensar en la canción de la Marimba María Concepción. Incluso en una empresa de transportes. Todo ello, sin embargo, está relacionado con Cobán, cabecera departamental de Alta Verapaz. Lo que menos podría venirnos a la mente es una cooperativa, en San Benito Petén, que fomenta la protección del patrimonio natural y cultural a través del turismo.

Cooperativa La Cobanerita es el nombre de esta organización, liderada por Ruben Arias, que protege y aprovecha el legado cultural e histórico de los antiguos mayas. En 1971, Salvador Ayala, un campesino de la región, descubrió las cuevas de Nooch Naj Cultunich.

La importancia de conservar

La cueva del Tecolote es hogar de varias  aves. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Ruben Arias es presidente de la Cooperativa La Cobanerita. Luego de recibir capacitaciones, él junto a otras 22 personas de la comunidad, dedican sus esfuerzos para promover las cuevas como una opción de turismo sostenible.

“Nosotros no recibimos ningún sueldo por nuestro trabajo”, dice Ruben. “Entendimos que tenemos aquí un legado de nuestros antepasados y estamos dispuestos a cuidarlo. Pero también queremos desarrollo para nuestra comunidad”.

Las cuevas de Nooch Naj Cultinich, que significa ‘La Casa de Piedra de Adoración‘ en idioma maya itzá, son un complejo de seis cuevas, cada una con un legado histórico y cultural digno de conocer.

Relación con el pasado

El mural maya es uno de los legados culturales e históricos que guardan estas cuevas. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Ataviado con su chaleco de guía comunitario, Ruben lidera el recorrido entre los bosques de esta parte de San Benito. La más importante es la llamada “Cueva de Las Pinturas“, en donde hay varias pinturas que datan de alguna época de los antiguos mayas.

La Cobanerita está ubicada en San Benito Petén, a unos 25 kilómetros de la Isla de Flores (45 minutos del Aeropuerto Mundo Maya). Para conocer las cuevas hay que contactarse directamente con Ruben Arias, presidente de la Cooperativa (Tel: 3014 8459) o bien a través de Tikal Adventures, toureoperadora que promueve y apoya esta iniciativa.

“Aún no tenemos conocimiento exacto de qué significan estas pinturas o qué relación tenían con las grandes ciudades de Tikal y Yaxhá. Lo que sí sabemos es que en este lugar se hacían sacrificios humanos”, cuenta Ruben.

Turismo comunitario

Este destino es manejado enteramente por la comunidad de La Cobanerita. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Más importante que el patrimonio cultural y natural de este lugar, es la labor que los comunitarios han realizado para organizarse y crear un destino amigable con el medio ambiente y respetuoso del legado que guarda.

Durante la época de sus descubrimiento, se tenía conocimiento del potencial turístico del lugar y en base a lo que se conocía en ese entonces, la intención era construir canchas de futbol y otra infraestructura nada armoniosa con el entorno natural.

“En principio nadie nos creía y hoy, al ver que está teniendo éxito hay mucha más gente que se ha querido sumar a la iniciativa”, dice Ruben.

El complejo de cuevas

Ruben es uno de los guías comunitarios que brinda los recorridos en el lugar. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

La cueva de Las Pinturas, la del Tecolote, del Sapo, del Mono y del Murciélago. Esas son las cinco cuevas que forman este complejo. Cada una de ellas, a excepción de la última, tienen un recorrido de entre 80 a 200 metros.

De acuerdo con las pocas investigaciones que se han realizado, estas cuevas fueron de gran trascendencia para los primeros pobladores. Se le consideraba un lugar sagrado donde habitaban los dioses. De hecho, la Cueva de las Pinturas aún continúa siendo escenario de ritos espirituales y religiosos de parte de los habitantes modernos.

*Esta nota fue publicada en Viatori en agosto de 2018
**Trabajo hecho gracias a la colaboración de Inguat

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