Los pueblos indígenas y tribales son los “mejores guardianes” de los bosques

Historia por: Viatori Fotografía por: Azzedine Rouichi/Unsplash Jue 25, Mar 2021

Las tasas de deforestación son significativamente más bajas en los territorios indígenas y tribales donde los gobiernos han reconocido formalmente los derechos colectivos a la tierra, según un nuevo informe presentado hoy.

Publicado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC), el informe Los pueblos indígenas y tribales y la gobernanza de los bosques también muestra que mejorar la seguridad de la tenencia de estos territorios es una forma eficiente y rentable de reducir las emisiones de carbono.

Basado en una revisión de más de 300 estudios publicados en las últimas dos décadas, el nuevo informe revela por primera vez hasta qué los pueblos indígenas y tribales son los mejores guardianes de sus bosques en comparación con los responsables de los demás bosques de la región.

La investigación también sugiere que su función protectora está cada vez más en riesgo, en un momento en que la Amazonía se acerca a un punto de inflexión, con impactos preocupantes en las precipitaciones y en la temperatura y, eventualmente, en la producción de alimentos y el clima global.

“Los pueblos indígenas y tribales ,y los bosques en sus territorios, cumplen un papel vital en la acción climática global y regional, y en la lucha contra la pobreza, el hambre y la desnutrición,” dijo el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué. “Sus territorios contienen alrededor de un tercio de todo el carbono almacenado en los bosques de América Latina y el Caribe y el 14 por ciento del carbono almacenado en los bosques tropicales de todo el mundo”.

Los mejores resultados se observaron en los territorios de los pueblos indígenas que cuentan con títulos legales colectivos reconocidos: entre 2000 y 2012, las tasas de deforestación en estos territorios en la Amazonía boliviana, brasileña y colombiana fueron solo la mitad a un tercio de las de otros bosques con características ecológicas similares.

“Casi la mitad (45 por ciento) de los bosques intactos de la cuenca amazónica se encuentran en territorios indígenas -dijo Myrna Cunningham, presidenta de FILAC. “La evidencia de su papel vital en la protección forestal es clara como el agua: mientras que el área de bosque intacto disminuyó solo 4,9 por ciento entre 2000 y 2016 en las áreas indígenas de la región, en las áreas no indígenas se redujo en un 11,2 por ciento.”

El informe llama a los gobiernos a invertir en proyectos que fortalezcan el papel que juegan los pueblos indígenas y tribales en la gobernanza forestal, refuercen los derechos territoriales comunales, compensen a las comunidades indígenas y tribales por los servicios ambientales que brindan, y que faciliten el manejo forestal comunitario.

También afirma la importancia de revitalizar las culturas y los conocimientos tradicionales, fortaleciendo la gobernanza territorial y apoyando a las organizaciones de los pueblos indígenas y tribales.

Los territorios indígenas emiten menos carbono

Todos Santos Cuchumatán es una de las regiones de Guatemala que se ven beneficiadas por los programas de compensación por conservación. Foto: Sandra Sebastián/Viatori

Según uno de los estudios analizados en el informe FAO / FILAC, la tasa de deforestación dentro de los bosques indígenas donde se ha asegurado la propiedad de la tierra es 2,8 veces menor que fuera de dichas áreas en Bolivia, 2,5 veces menor en Brasil y 2 veces menor en Colombia.

Los territorios de propiedad colectiva de los pueblos indígenas evitaron entre 42,8 y 59,7 millones de toneladas métricas (MtC) de emisiones de CO2 cada año en estos tres países; estas emisiones combinadas equivalen a sacar de circulación entre 9 y 12,6 millones de vehículos durante un año.

De las 404 millones de hectáreas ocupadas por los pueblos indígenas, los gobiernos han reconocido formalmente sus derechos de propiedad colectiva o usufructo sobre cerca de 269 millones de hectáreas; si bien el impacto de garantizar la seguridad de la tenencia es grande, el costo es muy bajo: sólo se necesitan 6 dólares para titular una hectárea de tierra en Colombia y 45 dólares en Bolivia.

El informe FAO / FILAC afirma que el costo de titular tierras indígenas es de 5 a 42 veces más bajo que el costo promedio de evitar CO2 a través de la captura y almacenamiento de carbono fósil, tanto para centrales eléctricas a carbón o a gas.

Los pueblos indígenas y tribales son agentes invaluables contra el cambio climático

La resiliencia forma parte de la idiosincracia de los pueblos indígenas del planeta. Foto: Drop the label/Unsplash

Los pueblos indígenas y tribales participan en la gobernanza comunal de entre 320 y 380 millones de hectáreas de bosques en la región, que almacenan alrededor de 34.000 millones de toneladas métricas de carbono, más que todos los bosques de Indonesia o de la República Democrática del Congo.

Mientras que los territorios indígenas de la cuenca del Amazonas perdieron menos del 0.3% del carbono en sus bosques entre 2003 y 2016, las áreas protegidas no indígenas perdieron 0.6%, y otras zonas que no eran territorios indígenas ni áreas protegidas perdieron 3.6%. Como resultado de ello, a pesar de que los territorios indígenas cubren el 28% de la cuenca del Amazonas, solo generaron el 2,6% de las emisiones brutas de carbono de la región.

Los hallazgos del informe también indican que los pueblos indígenas y tribales juegan un papel importante en la protección de la biodiversidad: en los territorios indígenas de Brasil hay más especies de mamíferos, aves, reptiles y anfibios que en todas las áreas protegidas del país fuera de estos territorios, mientras que en Bolivia dos tercios de las especies de vertebrados del país y el 60 por ciento de sus especies de plantas se pueden hallar en los territorios indígenas Tacana y Leco de Apolo.

*con información de FAO

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