La Cooperativa Senderos El Alto inició, hace unos años, un proyecto que buscaba cambiar la imagen de su pueblo, San Cristóbal El Alto, para convertirlo en un destino turístico atractivo para los visitantes que venían a Antigua Guatemala.

Con el pasar de los años, han logrado cambiar la imagen de esta pequeña aldea y ahora son un ejemplo de organización y participación comunitaria. Ruth Pérez colabora con la cooperativa desde hace 3 años y dentro de sus funciones está, entre otras cosas, apoyar un programa de regeneración de semillas silvestres, así como la socialización de proyectos con los pobladores, para así lograr alcanzar las metas que se han trazado.

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Participación comunitaria

Los bosques de San Cristóbal el Alto cuentan con el cuidado de los habitantes del pueblo. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

«Cualquier proyecto de conservación tendrá éxito si se cuenta con la participación de la comunidad», dice Ruth al referirse a uno de los objetivos que San Cristóbal El Alto se marcó para los próximos años. «No tiene sentido realizar ningún proyecto si la gente no está involucrada».

Ruth considera que una de las claves radica en el «entendimiento que la gente puede tener, tanto con el entorno, como del aprovechamiento de los recursos que ellos [la comunidad] pueden obtener, sin generar un impacto negativo».

Cambio de hábitos

Los pobladores de San Cristóbal se han sumado a las iniciativas por darle una nueva cara a su pueblo. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Pero el solo deseo no es suficiente para cambiar dinámicas. Por ello, el adoptar hábitos con orientación hacía la sostenibilidad es también esencial para construir entornos de beneficio para la mayoría, incluyendo el medio ambiente y los recursos naturales.

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«Es solamente con la relación entre las personas, entendiéndolas, escuchándolas y teniendo contacto con ellas es que llegamos a entender y aceptar las necesidades del otro. Esto nos ayuda a cambiar nuestros hábitos hacia unos que tengan un impacto positivo para toda la comunidad», dice Ruth.

#YoQuieroChileroMiPueblo

Las calles de San Cristóbal ya muestran una cara más amigable. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Con un proyecto a largo plazo, Senderos del Alto ha ideado un plan para convertir a San Cristóbal el Alto en el primero pueblo-jardín de la región. Esto parte del slogan que promueven: #YoQuieroChileroMiPueblo que busca, en esencia, elevar la calidad de vida de los pobladores, así como dar una imagen fresca y colorida a los visitantes.

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«Queremos dar un sentido de confort a todas las personas que vienen a San Cristóbal. Eso es a través del aprovechamiento de las especies ornamentales cultivables que existen en la zona», cuenta Ruth. Esto va acompañado de un plan forestal, por el cual se han plantado unos 5 mil nuevos árboles nativos en el cerro conocido como «El Cucurucho».

Como con cualquier decisión que afecte a la comunidad, esto ha sido compartido y socializado con todos los pobladores de esta aldea. La idea es lograrlo en un plazo de 20 años y quienes visiten el área, tendrán una explosión de colores desde la ruta hasta el centro de la aldea.

Por Jorge Rodríguez

Fotoperiodista y comunicador.

2 comentarios en «Ruth Pérez: «la participación de la gente es clave en proyectos de conservación»»

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