La protección de los bosques desde la ancestralidad Maya

Historia por: Jorge Rodríguez Fotografía por: Jorge Rodríguez Ilustración por: Giovanni Salazar/Agenda Propia Lun 9, Ago 2021

Dos comunidades del pueblo indígena Maya de Guatemala se apoyan en sus conocimientos ancestrales para proteger sus bosques y fuentes de agua, así como para luchar contra los efectos del cambio climático.

Las piezas audiovisuales narran la experiencia de las comunidades Maya Poqomam y K’iche’ que a través de sus saberes y trabajo comunitario cuidan 2.500 hectáreas de bosques de gran importancia para Guatemala. Los procesos de siembra, el calendario ecológico y la rotación del trabajo colectivo son algunas de las prácticas ancestrales que usan para conservar sus reservas naturales sagradas.

Sinopsis

Los Maya Poqomam y la protección del bosque contra el cambio climático

Oscar Raguay Pérez, perteneciente al grupo Maya Poqomam, es representante legal de la Junta Directiva de la comunidad El Chilar, en Palín, un municipio al sur de la capital de Guatemala. Esta comunidad, de 1.356 comuneros, tiene a su cargo el cuidado y la protección del bosque El Chilar, de 2.230 hectáreas, una de las últimas áreas naturales vírgenes cercanas a la Ciudad de Guatemala, labor por la que han sido galardonados con premios a su manejo forestal.

Oscar cuenta en esta entrevista, cómo trabajan bajo la figura ancestral del Kamon, una expresión que representa la unión de la comunidad. Todos protegen este bosque que ha estado legalmente bajo su cuidado desde mediados del siglo XX pero que ha sido parte de su legado ancestral por más de 100 años.

Su respeto por sus creencias ancestrales, por la naturaleza y la búsqueda del equilibrio entre la producción para la subsistencia y la conservación les permite luchar contra las consecuencias del cambio climático.

Sinopsis 

El K’axk’ol, todos al servicio de la comunidad

En Totonicapán, al occidente de Guatemala, la Parcialidad Baquiax integrada por grupos Maya K’iche’, se basa a su vez en el K’axk’ol’, un servicio comunitario ancestral no remunerado, para proteger sus bosques, de 270 hectáreas, y sus fuentes de agua. Durante un año, todos los mayores de 18 años prestan diferentes servicios en beneficio de sus recursos naturales.

Guardabosques, viveristas, o cualquier otra actividad que sea requerida se realiza sin cuestionar, ya que esa es la forma como ha sido desde los antiguos Mayas. Las entrevistas en la Parcialidad Baquiax fueron rodadas en abril de 2021.

Nota. La serie periodística Miradas a los Territorios ¡Resistir para Sanar!, fue producida en un proceso de co-creación con periodistas y comunicadores indígenas y no indígenas de la Red Tejiendo Historias (Rede Tecendo Histórias), bajo la coordinación editorial del medio independiente Agenda Propia.

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