Bosques del tamaño de una cancha de básquet, una posible solución para los entornos urbanos

Historia por: Jorge Rodríguez Fotografía por: Benjamin Elliot/Unsplash Mié 14, Jul 2021

En 2018, en la ciudad de Utretch, en los Países Bajos, la organización IVN Nature Education plantó siete ultra-pequeños bosques en esta céntrica región neerlandesa, y otros 144 en todo el país. Conocidos como micro-bosques, se espera que para finales de 2021, este país europeo tenga unos 200 dispersos en todo su territorio.

Esta tendencia, que está siendo replicada en diferentes países de Europa, y en la India, busca reducir el impacto ambiental de zonas urbanas, al sembrar bosques nativos que atraen una gran variedad biológica, como insectos. Estos pequeños parques no son, por sí solos, la solución a los problemas climáticos actuales, pero sí que contribuyen al secuestro de dióxido de carbono (CO2) que producen las áreas urbanas.

Daan Bleichrodt, fundador de IVN, dijo en una entrevista a National Geographic, que esta iniciativa se presenta como una alternativa atractiva para la gente, debido a una creciente conciencia ecológica de parte del público en general. “Es una manera muy práctica para hacer algo positivo contra el cambio climático y la pérdida de diversidad”, dijo Bleichrodt.

Estos micro-bosques se platan durante un año, y al ser bosques nativos, su tiempo de crecimiento no es muy prolongado. Está basado en el “método Miyawaji”, creado por el botánico japonés Akira Miyawaki, quien, durante la década de 1970, comenzó a plantar especies nativas jóvenes para regenerar los bosques de tierras degradadas. Según unas declaraciones hechas en 2006, Miyawaki dijo que este método es funcional si el foco de las reforestaciones se centra en las especies locales, y si se respetan los principios de la forestería análoga.

Funcional en cualquier parte del mundo

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