Copernicus publicó su décimo Informe sobre el estado de los océanos
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Copernicus publicó su décimo Informe sobre el estado de los océanos

El décimo Informe sobre el Estado del Océano de Copernicus reúne indicadores sobre el calentamiento, el aumento del nivel del mar y la presión humana. También registra avances en materia de protección, aunque insuficientes frente a los desafíos.

Entre enero de 2023 y septiembre de 2025, el 84,4 % de los arrecifes de coral del mundo experimentó niveles de calor capaces de provocar el blanqueamiento. La proporción supera el récord anterior, de 68,2 %, registrado entre 2014 y 2017, según el décimo Informe sobre el Estado del Océano de Copernicus (OSR10), publicado en 2026.

El informe también señala que el aumento promedio del nivel del mar se aceleró: pasó de 2,6 milímetros anuales entre 1993 y 2011 a 4,2 milímetros anuales entre 2012 y 2025. Además, la temperatura media de la superficie oceánica alcanzó en 2025 su tercer valor más alto registrado, 0,49 °C por encima del promedio de 1981-2010. En junio de ese año, el 20 % del océano mundial experimentó olas de calor marinas intensas.

Estas cifras forman parte del Starfish Barometer de 2026, una síntesis incluida en el OSR10. El barómetro reúne información de estudios y fuentes científicas existentes; no presenta una medición propia. Organiza los indicadores en cinco dimensiones: estado del océano, presiones humanas, daños sociales, esfuerzos de protección y oportunidades. Sus autores concluyen que las presiones aumentan más rápido que las acciones para protegerlo.

El calentamiento coincide con otros cambios. Cerca de una cuarta parte de los primeros 1.000 metros del océano está afectada simultáneamente por más de dos factores asociados al cambio climático, como variaciones en la salinidad, la pérdida de oxígeno y la acidificación. A la vez, en 2025, la cantidad de residuos plásticos que contaminan el ambiente llegó a un estimado de 130 millones de toneladas; hasta un 10 % podría llegar al océano, aunque el informe advierte que esa proporción todavía es difícil de medir a nivel global.

También persisten vacíos en la vigilancia de la actividad pesquera. Entre 2022 y 2024, el 67 % de los buques pesqueros industriales que operaban en áreas marinas protegidas de más de un kilómetro cuadrado no aparecía en sistemas públicos de seguimiento. En contraste, la pesca industrial es prácticamente inexistente en áreas con protección plena o alta, que cubren apenas el 3,2 % del océano.

Las áreas marinas protegidas abarcan el 10,01 % del océano mundial, un avance respecto del 8,34 % registrado en 2024. Sin embargo, la cobertura sigue lejos de la meta internacional de proteger el 30 % de las zonas marinas y costeras para 2030. La brecha es particularmente amplia en aguas internacionales: solo el 1,45 % está designado como área protegida.

El barómetro identifica avances legales junto con esos rezagos. El Tratado de Alta Mar entró en vigor el 17 de enero de 2026 y establece un marco para proteger y gestionar las aguas fuera de la jurisdicción nacional, que representan el 61 % del océano. Pero el informe también advierte que algunas redes de observación en el mar —como las boyas ancladas y los registros a bordo de los barcos— se han reducido desde la pandemia, en medio de restricciones presupuestarias.

Para los autores, el desafío no es solo ampliar los compromisos, sino también sostener la investigación, la vigilancia y la gestión necesarias para que la protección tenga resultados. El balance del OSR10 muestra que el conocimiento sobre los cambios oceánicos crece, pero la respuesta todavía no alcanza el ritmo de las presiones que enfrenta el mar.

Fuente: The 2026 Starfish Barometer, parte del décimo Informe sobre el Estado del Océano de Copernicus.

Aviso de transparencia: Esta nota fue generada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y posteriormente revisada, editada y supervisada por periodistas humanos de Viatori.