La protección de los océanos dio un nuevo paso durante la Conferencia Nuestro Océano 2026, celebrada en Mombasa, Kenia. La organización The Nature Conservancy (TNC) anunció un compromiso para apoyar el desarrollo e implementación de la primera generación de áreas marinas protegidas en alta mar, una iniciativa que podría contribuir a la conservación de 200 millones de hectáreas adicionales de océano antes de 2030.
El anuncio ocurre en un momento clave para la gobernanza oceánica global. En los últimos años, la comunidad internacional ha impulsado la meta de proteger al menos el 30% de los océanos para finales de esta década, un objetivo que depende en gran medida de lo que ocurra en las aguas internacionales, conocidas como alta mar.
Estas zonas se encuentran fuera de las jurisdicciones nacionales y cubren cerca de dos tercios de la superficie oceánica del planeta. Aunque desempeñan un papel fundamental para la biodiversidad, la regulación del clima y la seguridad alimentaria mundial, históricamente han permanecido entre los ecosistemas menos protegidos del mundo.
A través de su nuevo compromiso, TNC trabajará con gobiernos y socios internacionales para impulsar hasta cinco propuestas de áreas marinas protegidas en alta mar antes de 2030. La organización brindará apoyo científico, técnico y de política pública para que estas iniciativas se desarrollen con base en evidencia científica y cuenten con mecanismos de gobernanza de largo plazo.
«Con el Tratado de Alta Mar ya contamos con la base política necesaria para proteger la biodiversidad más allá de las jurisdicciones nacionales. La prioridad ahora es clara: los países deben continuar ratificando el acuerdo y avanzar rápidamente hacia su implementación», señaló Andreas Hansen, director senior de políticas de TNC.
El Tratado sobre la Biodiversidad Marina en Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ), adoptado por las Naciones Unidas en 2023, es considerado uno de los acuerdos ambientales más importantes de las últimas décadas. El instrumento establece mecanismos para crear áreas protegidas en aguas internacionales, realizar evaluaciones de impacto ambiental y promover una distribución más equitativa de los beneficios derivados de los recursos marinos.

Para Emily Owen, directora global de protección oceánica de TNC, la conservación de la alta mar es fundamental para alcanzar las metas internacionales de biodiversidad y clima. «Estas aguas sostienen especies migratorias, contribuyen a la salud de los océanos y respaldan medios de vida en todo el mundo», afirmó.
Además de promover nuevas áreas protegidas, la iniciativa busca fortalecer las condiciones necesarias para que estas medidas sean efectivas a largo plazo. Entre ellas figuran el financiamiento, los sistemas de monitoreo, los mecanismos de cumplimiento y la planificación espacial marina.
Durante la conferencia, TNC también hizo un llamado a acelerar la ratificación del Tratado de Alta Mar y a incrementar los recursos financieros destinados a su implementación. Según la organización, la creación de áreas protegidas en aguas internacionales requerirá una coordinación sin precedentes entre gobiernos, organismos multilaterales, científicos y organizaciones de conservación.
«Los océanos son el ecosistema compartido más grande del planeta», afirmó Ademola Ajagbe, director regional de TNC para África. «El desafío ahora es transformar los acuerdos en protección efectiva y la protección en beneficios duraderos para las personas y la naturaleza».
Mientras los países continúan negociando cómo implementar el tratado, iniciativas como esta buscan sentar las bases para que las primeras áreas marinas protegidas en alta mar comiencen a convertirse en una realidad durante esta década.
Disclaimer: Esta nota fue elaborada por inteligencia artificial a partir de información proporcionada por The Nature Conservancy (TNC). Viatori verificó y contextualizó los datos para su audiencia en Centroamérica.

