Destinos naturales, riqueza cultural y tradiciones milenarias mayas mezcladas con las costumbres religiosas del catolicismo son algunas de las sorpresas que el Altiplano de Guatemala guarda.
Aunque no toda la zona del altiplano guatemalteco está preparada para recibir turismo, sí existen muchos lugares en donde los visitantes podrán ser parte de la cultura viva tan característica de este país centroamericano.
Lugares como Quiché, Sololá e incluso Quetzaltenago, son una muestra de la mezcla de culturas y creencias, y de una cotidianidad que solamente en Guatemala se puede vivir.
Quiché y su cultura viva

Quiché fue la capital de la etnia del mismo nombre, previo a la llegada de los españoles en el siglo XV. A la fecha, existen algunos sitios arqueológicos que aún muestran su antiguo poderío, como Q’umarcaj. Tienen tradiciones muy arraigadas y la gran mayoría de su población continúa expresándose a través de sus propios idiomas mayas.
Para el turismo tradicional, Chichicastenango es el lugar a visitar. Es conocido por sus días de mercado (jueves y domingo), pero también por ser el lugar en donde se encontró la copia original del Pop Wuj (libro sagrado de los mayas).
Hay otros lugares como Nebaj, Chajul y Coztal (la región Ixil) que están en pleno desarrollo turístico pero que, si se cuenta con tiempo, vale la pena conocer.
Quetzaltenango cosmopolita

Los habitantes altenses se enorgullecen porque Xela se ha convertido, gracias a las universidades, colegios y escuelas de español, en una ciudad en donde habitantes de diferentes regiones del occidente y sur del país, así como de otras partes del mundo, le dan al lugar un aire cosmopolita y diverso culturalmente.
Es un destino que ofrece de todo: gastronomía, cultura, arte, vida nocturna y destinos naturales. La ciudad en sí es un paseo interesante por sus construcciones y su día a día, así como por las vistas de los volcanes Santa María y Santiaguito. Desde Xela se puede acceder a lugares como Kum Kum Wutz, Chicabal, las Fuentes Georginas y San Andrés Xecul, por mencionar algunos.
Huehetenango, paraíso natural

Se podría decir que Huehuetenango es una joya escondida del turismo guatemalteco. Debido a la distancia que separa esta zona de la ciudad de Guatemala, sus destinos son poco conocidos y promocionados. Sin embargo, desde 2018 cuentan con una ruta aérea que conecta a este departamento del oeste con la capital del país.
Con ello, es posible visitar lugares tan impresionantes como Todos Santos Cuchumatán, Chiantla y la región de las Huistas ofrecen experiencias paradisíacas e impresionantes. Durante Semana Santa se realizan actividades interesantes en Chiantla, como un Vía Crucis en vivo, y se pueden visitar lugares como las lagunas Magdalena y Brava, el Río Azul, los cenotes de Candelaria y disfrutar de una variedad gastronómica interesante.
