Ruben Soy, papa de Elvyn Soy, es visto en el campamento base, a 3 mil 500 metros de altura, en el Volcán Acatenango.

Gemelo del Volcán de Fuego, el volcán más destructivo de la historia reciente de Guatemala, el Acatenango es un punto turístico que atrae, además de su altura, por servir de palco de lujo para uno de los espectáculos naturales más impresionantes.

El volcán de Acatenango, cuyo nombre es una palabra en k’aqchiquel significa «lugar amurallado«, es visitado durante todo el año por el turismo nacional y extranjero. De estas visitas se aprovechan las comunidades que lo rodean, como Yepocapa y San José Calderas, ya que ofrecen servicios de guía, equipo para acampar y alimentación.

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¿Qué se necesita para escalar el volcán?


Enero es una fecha popular que los viajeros aprovechan para visitar el Acate. Según Elvin Rubelsy, de la asociación de guías Aprode Guatemala, es necesario prepararse muy bien, para evitar algún percance.

Ropa térmica, gorros, guantes, calzado adecuado para el terreno, un botiquín de primeros auxilios y mucha agua son algunos de los elementos que no deben faltar en la mochila de quienes visiten este y cualquier otro volcán.

Apoyo al turismo comunitario

Vista del volcán de fuego desde la cima del Acatenango. Foto: Esvin Rubesly/Aprode Guatemala

Al igual que en la mayoría de volcanes de Guatemala, al visitar el Acatenango se apoya y beneficia directamente a las comunidades que ahí habitan. Debido a que todos los conos volcánicos son áreas protegidas, el turismo es clave para el desarrollo de estas comunidades.

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Además de los diferentes grupos de guías turísticos, también hay otras familias que se benefician mediante la venta de alimentos, insumos básicos, souvenirs y otra artesanía típica del lugar. Todo eso hace que tu visita a este lugar tenga, además, un valor agregado y de apoyo a las comunidades.

Algunos datos de interés

En ocasiones, el ascenso en el Acatenango es bajo un bosque nuboso. Foto: Carlos Duarte/Viatori

Acatenango es el tercer pico más alto de todo el istmo centroamericano. Su elevación es de 3,976 m.s.n.m. El tiempo que toma para ascenderlo es de unas 6 a 7 horas. En su cima hay un campamento de emergencia, por si las condiciones climáticas se ponen más duras de lo normal.

Hay tres rutas de ascenso: San José Calderas, La Soledad. y Los Cipreses. 

Por Viatori

Medio digital en línea, enfocado en la publicación de contenidos relacionados con medio ambiente, desarrollo sostenible y pueblos indígenas de la región centroamericana.

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