Protectora de una amplia colección de piezas mayas originales, Neria Herrera es una residente de Uaxactún, 23 kilómetros al norte de Tikal. «Guatemala tiene muchas riquezas» dice esta maestra retirada.
Nacida en la comunidad de Uaxactún, Neria ha vivido el auge y declive de todas las actividades extractivas y no extractivas en este sitio arqueológico. «Veíamos las avionetas venir de cuando en cuando. Huehuecheros en busca de piezas mayas extraídas ilegalmente del sitio arqueológico», cuenta.
Actualmente dirige «El Campamento del Chiclero» un pequeño hotel para el turismo que visita esta antigua ciudad maya, famosa por sus observatorios astronómicos.
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De la enseñanza a la conservación

Neria nació hace 67 años y se dedicó a la enseñanza primaria en su comunidad. Mientras los saqueos y venta de piezas eran usuales en Uaxactún, fue haciendo amistad con algunos de los llamados huehuecheros. «Me iban regalando piezas, restos que para ellos no tenían valor», dice.
Con el tiempo fue ampliando su colección, sin contar con un lugar adecuado para almacenarla. «El polvillo de las piezas me afectó la garganta y me vi obligada a retirarme pronto», cuenta.
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La conservación genera beneficios económicos al país
También se hizo amiga de arqueólogos y técnicos que llegaron a descubrir la importancia de Uaxactún. Su entorno le ayudó a comprender la importancia de los hallazgos en el lugar, así como el valor de las piezas.
Desde Uaxactún a Holanda

Neria cuenta con una colección de más de 500 piezas, registradas todas en el Instituto De Historia y Antropología (IDAEH). Gracias a ella ha sido invitada a diferentes partes del mundo para exhibir algunas de las piezas con las que cuenta. «Yo le llamo la Colección Herrera», dice.
Es en el interior de su hotel en donde tiene todos los artefactos que ha ido coleccionando con los años. Sin embargo, hubo una época en la que hasta el inodoro sirvió las veces de bodega. «La colección se fue agrandando tanto que usaba el dormitorio, la cocina y el baño para almacenar todo lo que tenía».
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A pesar de tener su hotel, el turismo al lugar no es el que le gustaría. «No diría que vivo del turismo. Ahora estoy experimentando con té de pimienta y otros productos. Apoyo, además, a las mujeres solteras y separadas de Uaxactún para que puedan mejorar su situación económica y personal», concluyó.
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Corrección, nadie puede acreditarse propiedad de las piezas arqueológicas guatemaltecas, la propiedad es del Estado. El artículo señala que es «dueña»
Gracias por la aclaración. Ahora lo cambiamos.