Las cosas ocurren fuera! Fuera de nuestra área de confort, en mi caso fuera de Quetzaltenango, lejos de ese maravilloso parque central y lejos de la seguridad de mi casa y la alegría de mis amigos conocidos desde hace muchos años.

Mis pocas experiencias como viajera ni siquiera consistían en viajes familiares como acostumbran muchos, mi familia no viaja! No estaba acostumbrada y consecuencia de mi falta de millas dentro de un carro y menos un avión, sufría de horribles mareos y náuseas al viajar.

De pronto ¡la primera Gran idea! ¡tengo que viajar! Inspirada por la vivencia de varias personas y por mi amor por la fotografía. Mi primera gran experiencia fue fuera de Guatemala, a Cuba para ser más exactos. Después de ese maravilloso viaje, se vino una torrentada de eventos muy afortunados; una mudanza, nuevas personas, otro departamento de Guatemala y un trabajo nuevo y muy distinto.

Cuando uno se plantea las posibilidades de un viaje dentro de su área de confort todo se ve complicado, caro y hasta un poco imposible.

Los lugares se ven lejanos y la posibilidad de conocer gente y tener experiencias se unen al miedo de encontrarse solo. Pero todos estos factores en conjunto pueden ser vencidos en un solo paso, como pude notarlo… Atreviéndose.

Luego todo se acomoda. La personas maravillosas que uno conoce en el camino y que aparecen como Ángeles en los momentos mas oportunos. Los lugares maravillosos que deseamos guardar en nuestros recuerdos de por vida. El carácter que no sabíamos que teníamos y que nos ayuda a enfrentar lo que venga.

Pronto me di cuenta que viajar, que considerarme una viajera, se convierte en un vicio, en algo que no puedo dejar de hacer y cada vez necesito buscar más lugares y más experiencias por vivir. Cada lugar y persona conocida trae consigo un mundo, pensamientos nuevos para nosotros, una cultura nueva.

Conocer y exponernos a esto, nos hace abrir nuestra capacidad de entendimiento. Cuando viajo, siento como cuando voy a tomar una fotografía, veo el instante, ese momento que maravilla y ajustamos luz, velocidad, etc.

Ajusto mi vista, ¡abro la mente! Entrego mis sentimientos a esas nuevas experiencias, me dejo ir y luego solo ¡click! Resulta ser una perfecta postal que llevo por siempre dentro.

Guatemala es un país impresionante no falta viajar mucho para cambiar radicalmente de clima, de costumbres y de paisajes, es un país enorme y recorrerlo poco a poco es la meta! Además de poder plasmar un poco de sus bellas postales por medio de mis fotografías y relatos.

Por PNUD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.