Simkhat Mijangos trabaja en el Benemérito Comité Pro ciegos y sordos de Guatemala. Es pedagoga y promotora de Derechos Humanos. De niña, Simkhat tuvo que aprender a ser parte de una sociedad que no estaba lista para comunicarse con ella, ni brindarle ninguna oportunidad.

En Guatemala se estima que hay 1 millón, 600 mil personas (0.09% de la población total) con algún tipo de discapacidad, de las que 440 mil tienen discapacidad visual y/o auditiva. Esto según los resultados obtenidos durante la II Encuesta Nacional de Discapacitados, realizada en 2016.

Las oportunidades de este grupo de la población son extremadamente reducidos, ya que , de acuerdo al Observatorio para el Cumplimiento de los Derechos de las Personas con Discapacidad, el Estado guatemalteco solamente invierte el 0.68% del presupuesto general del país, lo que se traduce a menos de Q100 (US$12.98) por persona con discapacidad al año.

Eso significa que sectores como el de la educación, la salud y desarrollo social invierten muy poco en el desarrollo integral de las personas con capacidades diferentes.

Discriminación y falta de oportunidades

Simkhat Mijangos es la encargada de la promoción e interpretación del legunaje de señas en el Comité Prociegos y sordos de Guatemala. Foto: Jorge Rodríguez

«La mayoría de gente no conoce a las personas con capacidades diferentes, y piensan que no pueden hacer las cosas», dice Simkhat, mediante la ayuda de una intérprete. «He vivido situaciones de discriminación, porque me dijeron toda mi vida que no podía ir a trabajar o ir a la universidad», añade.

En 2018 el Ministerio de Educación destinó la décima parte de su prepuesto (Q36.63 millones) en servicios de educación especial y becas para niñas y adolescentes con discapacidad. El ministerio cuenta con 240 maestros de educación especial, los que atienden, en su mayoría, a unos 10 mil niños inscritos en el área central del país.

«Yo tuve ayuda de algunas personas y en la universidad tenía que llevar a alguien que me ayudara a interpretar y entender lo que los catedráticos enseñaban», cuenta Simkhat.

Desarrollo de la lengua de señas

Simkhat necesitó de una intérprete para la realización de esta entrevista. Foto: Byanka Gomez

Encargada de promover y enseñar la lengua de señas en el Comité Prociegos y sordos de Guatemala, Simkhat añade que fue gracias a esta institución que en el país se ha podido desarrollar esta forma de comunicación para personas con discapacidad.

«Antes tenía que leer los labios de las personas y tratar de entender lo que querían decir. Ahora ya contamos con una lengua propio, que se está enseñando a todas las personas que quieran aprenderlo», dice.

El Comité cuenta con un equipo de 5 personas encargado de realizar materiales didácticos especiales, como libros en braile, folletos y capacitación de personal.

«Es a través de la lengua de señas que la población podrá conocer la cultura sorda y darnos un lugar más digno. La inclusión no es solo un tema de género o preferencia sexual. Las personas con discapacidades hemos sufrido discriminación desde siempre y buscamos que se nos incluya», añade Simkhat.

Turismo y medio ambiente

Panajachel es uno de los destinos favoritos para los viajeros salvadoreños. Foto: Revista Viatori

Guatemala avanza hacia la creación e implementación de políticas inclusivas para las personas con discapacidades, particularmente en turismo y otras actividades recreativas.

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«Nosotros también tenemos la capacidad de valorar la belleza de nuestro país, de ayudar a que no se deteriore», dice Simkhat, quien además cuenta que tuvo la oportunidad de viajar sola a México. «No había intérpretes, no había nada destinado a personas como yo. Sin embargo, fue una experiencia bonita para mí, porque conocí lugares nuevos», añade.

Pero también piensa que el Estado no se preocupa por generar material informativo para toda la población y así saber de qué manera participar en diferentes actividades, no hay guías turísticos capacitados para manejar grupos con necesidades especiales y, en general, falta mucho por hacer.

Eso lo refleja el hecho de que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social no cuenta con programas específicos para este sector de la población, y solo el 31% del presupuesto del Consejo Nacional para la Atención de las Personas con Discapacidad (CONADI) se utiliza para la atención directa a las personas con programas de justicia y seguridad ciudadana, incidencia política, participación ciudadana y desarrollo institucional.

«Nosotros solamente queremos ser parte, que no nos discriminen, que conozcan más acerca de cómo comunicarse con nosotros y poder conocer más de nuestro país», concluye.

Por Jorge Rodríguez

Fotoperiodista y comunicador.

Un comentario en «Simkhat Mijangos: «Queremos cuidar de nuestro país»»

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