Cuando uno de tus mayores deseos es el de ser parte de la recuperación del paisaje forestal de Latinoamérica, es muy probable que tu visión del mundo sea uno sin divisiones ni fronteras (al menos las creadas por los humanos). Eso es René Zamora Cristales, un investigador guatemalteco basado en Washington DC, en Estados Unidos y parte del Instituto Mundial de Recursos (WRI, por sus siglas en inglés).

En esta institución no gubernamental, René trabaja directamente en la Iniciativa 20×20, un esfuerzo que busca restaurar 20 millones de hectáreas de bosque degradado en los países de la región de Latinoamérica y el Caribe para el año 2020. Técnicamente hablando, es posible decir que René está interesado en cómo lograr el desarrollo sostenible de las comunidades a través del manejo sostenible del bosque.

En palabras más reales, su motivación pasa por ayudar a la gente a comprender que el mundo necesita encontrar un equilibrio entre las actividades humanas y el respeto por la vida natural. «Trabajar con personas de diferentes países y conocer sus realidades, me ha ayudado a entender que en la región tenemos más similitudes que diferencias,» dice René.

De Guatemala para el mundo

Los bosques naturales siguen siendo la mejor herramienta para combatir los efectos del cambio climático. Foto: Viatori

René había trabajado ya en la creación de estrategias para el manejo del paisaje forestal en conjunto con el Instituto Nacional de Bosques (INAB) y otras organizaciones locales y comunitarias guatemaltecas. «En Guatemala, como en muchos países, el tema del manejo forestal es complicado, ya que hay una degradación de los recursos que se da por muchos factores,» dice René. Entre ellos menciona al cambio del uso de suelo para fines agrícolas o pecuarios, crecimiento urbano y actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico.

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Las causas de la degradación forestal, ahora, son evidentes para todo el mundo, por ello, René y los programas que lidera, buscan empoderar el alcance de los gobiernos locales, para que estos a su vez fortalezcan las políticas públicas que permitan la conservación de los bosques. «[En Guatemala] tenemos el caso de PROBOSQUE, con quienes trabajamos para determinar áreas prioritarias en las que los recursos públicos sean utilizados para que el impacto sea positivo, tanto para la población humana, como para las áreas naturales,» añade.

Esto significa que el incentivo forestal que INAB provee por la recuperación forestal, sea destinado a sectores que «puedan brindar mayores retornos para las personas en ingresos económicos, [fijación] de carbono y mitigación de cambio climático.»

Actores en el cambio

Pobladores de Todos Santos Cuchumatán. Foto: Sandra Sebastián/Viatori

Conseguir resultados a través de estas iniciativas no es suficiente. Según René, es necesario realizar acciones concretas para lograr que el impacto sea más visible, particularmente para las poblaciones locales que, en su mayoría, carecen de oportunidades de acceso a educación y formación en temas ambientales y manejo sostenible de los recursos.

Durante los últimos tres años, «hemos desarrollado un curso nacional de restauración de paisajes, en colaboración con el INAB y el Servicio Forestal de Estados Unidos,» ya que la preparación de Guatemala y los demás países de la región ante desafíos como el cambio climático, es necesaria para asegurar la subsistencia de su población.

«Somos una de las zonas más vulnerables ante los efectos del cambio climático,» dice René. «la mayoría de la población vive en zonas rurales», lo que aumenta sus probabilidades de sufrir ante fenómenos atmosféricos y climáticos. «Debemos de estar preparados antes que otros países, ya que al estar entre dos grandes continentes, la posibilidad de ser afectados aumenta,»añade.

Para lograrlo, según su visión, es la de conseguir unir a los diferentes sectores locales de los países, ya que «Estados Unidos y la cooperación europea no nos van a sacar del subdesarrollo, sino somos nosotros mismos,» dice. «Estar acá (en Washington) me da la oportunidad de ampliar mi visión. Pero quiero trabajar por ayudar a sacar adelante a Guatemala, con la ayuda de diferentes sectores. Solo no se puede lograr nada. Es necesaria la unión de las personas,» concluye.

Por Jorge Rodríguez

Fotoperiodista y comunicador.

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