Mauro Zavala es un guardarrecursos hondureño, que trabaja en el Parque Nacional Jeannete Kawas, un refugio de vida silvestre, ubicado en la Bahía de Tela, en el caribe de Honduras, entre los que se encuentran jaguares, tapires, pericos y delfines.
Recorrer 7,000 km de selva densa, batallar contra enjambres viciosos de mosquitos mientras los recursos como el agua y la alimentación son escasos, solo por el afán de proteger la vida silvestre que habita en la Bahía de Tela, en el Caribe de Honduras, es algo que muy, pero muy pocas personas harían.
A esto, hay que agregar que la zona, como muchas de las áreas naturales de Centroamérica, sufre del abuso de grupos de personas que realizan actividades ilegales, como la tala y la pesca, y que se defienden mediante el uso de fuerza letal.
A pesar de todo eso, Mauro Zavala, realiza su trabajo con pasión y determinación, lo que lo ha convertido en una persona muy querida por las comunidades que habitan la zona del parque. «No poder hacer todo no es una excusa para no hacer nada», dice Mauro.
Héroe de la conservación

Mauro es miembro de Panthera, una red de protección del jaguar que trabaja en 36 países, incluyendo Honduras, Guatemala, Belice y el sur de México. Por su dedicación, esta fundación le nominó al premio Héroe de la Conservación, que otorga Disney Conservation Fund.
Esta fundación, de la famosa productora de películas estadounidense, ha existido desde 1995. Durante ese tiempo, ha otorgado $86 millones para apoyar a organizaciones sin fines de lucro que trabajan con comunidades para salvar la vida silvestre, inspirar acciones y proteger el planeta. Al igual que a Mauro, ha honrado a más de 180 personas dedicadas a la conservación.
“Siempre estamos dispuestos a proteger las zonas protegidas en la bahía de Tela y en la zona norte del país. Trabajamos fuertemente en la protección de todas las especies en la bahía de Tela”, dijo Mauro en unas declaraciones recogidas por HCH.tv.
Panthera y su trabajo de protección

En Honduras, Panthera lleva a cabo diferentes programas de protección de felinos, especialmente en la Montaña Mico Quemado, ubicada en el departamento de Yoro, al norte del país. A este se suman los esfuerzos que se realizan en el Parque Nacional Jeannette Kawas, Atlántida, lugar en donde trabaja Mauro.
Panthera nació en 2006, con el objetivo exclusivo de desarrollar «estrategias innovadoras, basadas en la mejor ciencia disponible» para preservar la vida de los gatos salvajes que habitan en los entornos naturales, y conocer y divulgar su papel en los ecosistemas del mundo.
En Mesoamérica se enfocan en la protección del jaguar, los pumas y otros felinos menores. En el resto del mundo, sus esfuerzos están encaminados a conservar los hábitats de guepardos, leopardos, leones, leopardos de las nieves y tigres.
