Nacida en Estados Unidos, pero con raíces guatemaltecas, Manola Secaira es una periodista de Crosscut, un medio ambiental basado en Seattle, Washington.
De 23 años, Manola trabaja temas de justicia ambiental, enfocada en el impacto que el sobreuso de los recursos naturales tiene sobre áreas y comunidades vulnerables. Esto la ha llevado a entablar relación con diversos grupos indígenas estadounidenses, habitantes originales del territorio que ocupa el actual Seattle.
«Escribir acerca del medio ambiente para mí no ha sido escribir solo acerca de la naturaleza, sino más acerca de la gente. Al final del día, lo más importante de trabajo como periodista, es asegurarme que las historias de la gente sean escuchadas», dice Manola.
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Añade además que esta labor que realiza, le ha permitido «conectar con todas las comunidades» del Estado de Washington, al noroeste de Estados Unidos. Las tribus indígenas buscan más atención mediática y así poder cambiar la imagen que el mundo tiene de ellos. «No se sienten escuchados por los medios de comunicación», añade Manola.
Conexión con Guatemala

Al ser hija de inmigrantes guatemaltecos, y nacida en el país del norte del continente, en su adolescencia comenzó a sentir un interés por saber más acerca del que también considera como su país. «Como una persona que no creció en Guatemala, no tengo el conocimiento de cómo es la relación entre las diferentes comunidades», recone. Pero también manifiesta que desea conocer acerca de las «las poblaciones indígenas guatemaltecas, sus complejidades, [y así entender].cómo estos grupos y los no indígenas coexisten juntos en una sociedad», cuenta.
Su propia complejidad como persona, la llevó a reconocerse como «completamente guatemalteca» y esa energía le lleva a querer saber más acerca de sus raíces, así como mejorar «mi español». Y es que Manola cuenta que solamente sus padres y hermanos están aquí, y que el resto de familiares viven en Guatemala. «Cuando llego [a Guatemala] , mis primos bromean y me dicen gringa, y aún con eso, siento que mejoro con mi español», dice.
Así, Manola luce con orgullo sus dos orígenes, y celebra su evolución como persona, miembra de una comunidad diversa y que se mantiene activa en la misión de proteger y mantener vivo su legado cultural. «Estados Unidos es un país muy diverso, en donde encuentras gente de todos lados que te enseñan a estar orgullos de lo que eres», menciona.
«Quiero sentir que esa parte de mí está viva, porque creo que es muy importante celebrar lo que soy como persona y a quien es mi familia», concluye.

