La abundancia y diversidad de los recursos naturales que Guatemala posee no son suficientes para inspirar al Estado a invertir una similar cantidad de recursos económicos para protegerlos. Por ello, cobra mayor relevancia el papel de los guardarrecursos, personas que dedican su vida a cuidar de la naturaleza y defenderla de saqueadores, deforestadores, cazadores e, incluso, de narcotraficantes.
Estas personas están bajo la jurisdicción, principalmente, del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), ya que «resguardan el Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP), que registra 347 áreas protegidas y representa casi la tercera parte del territorio nacional (32%); entre reservas privadas, municipales y estatales».
«Los guardarrecursos conocen, valoran y cuidan la diversidad biológica y las áreas protegidas, necesarias para vivir», dice un comunicado emitido por la institución estatal con motivo del Día del Guardarrecursos, que se celebra el segundo viernes del mes de septiembre.
Pocos recursos y grandes riesgos

Además de los guardarrecursos de CONAP, los municipios que cuentan con áreas municipales protegidas, o grandes zonas naturales dentro de su jurisdicción, suelen contar con su propio equipo de guardarrecursos. Esto, sin embargo, no significa que se reduzcan las carencias que los defensores de la naturaleza enfrentan constantemente.
«No contamos con muchos recursos y solemos llamar a la población en general para que donen su tiempo para apoyarnos en rondas, limpieza y combate a incendios forestales, por ejemplo», dice Marcelino Aguilar, encargado de la Secretaría de Ambiente de Concepción Chiquirichapa.
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La mayor carencia que existe es la falta de recursos que las entidades estatales y municipales asignan para el cuidado de las zonas protegidas y las áreas naturales. En CONAP se tienen registrados alrededor de 500 guardarrecursos que realizan acciones de prevención de ilícitos, control, vigilancia, monitoreo, atención a visitantes, educación ambiental, extensionismo.
Estas acciones los ponen en riesgo, ya que en muchas ocasiones, quienes violan las leyes ambientales, son personas armadas que no se la piensan antes de lanzar un ataque en contra de los guardarrecursos.
«Nos toca enfrentar muchas amenazas y la sociedad no reconoce el trabajo que se realiza en el campo», dice Carlos Way, quien sufrió un ataque armado en 2011 por denunciar a personas que se dedicaban a la caza ilegal en la zona suroriental del país.
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«Resguardar el Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas, la vida silvestre y la biodiversidad; no sería posible sin los guardarrecursos quienes cumplen una valiosa función», continúa CONAP en su comunicado.
Capacitaciones y mejor equipamiento
«CONAP con la colaboración del proyecto Biodiversidad de USAID y la Universidad San Carlos de Guatemala, iniciaron este año con una serie de talleres de capacitación dirigida a guardarrecursos para fortalecer sus capacidades y fomentar la adquisición de nuevos conocimientos.
Los guardarrecursos cuentan con una gran mística de servicio, entregados a su labor y profundo respeto a los seres vivos».
Es importante reconocer la labor de estas personas
