A pesar de que se desconoce su nombre maya, arqueólogos expertos sitúan a La Honradez como uno de categoría principal. En él se han localizado mascarones, palacios con bóveda, acrópolis, cancha de juego de pelota y construcciones diferentes a las de otros sitios arqueológicos de la región.

Está ubicado en una de las zonas mas profundas de la Reserva de la Biósfera Maya (RBM), al norte de Petén. Está, además, dentro de una Zona de Aprovechamiento Forestal llamada Laborantes del Bosque, una comunidad de hombres y mujeres que extraen recursos naturales de la selva de manera consciente y renovable, mientras protegen y preservan la misma de cualquier depredador o invasor humano.

Período Clásico Tardío

La comunidad Laborantes del Bosque protegen y preservan el sitio arqueológico. Foto: Manuel García/Viatori

Expertos ubican esta ciudad en el Periodo Clásico Tardío (500-800 d.C.), haciéndola una de las ultimas ciudades mayas. El sitio se compone de tres grandes plazas, que constituyen la acrópolis. Dos de estas plazas tienen dos estelas cada una y una pirámide de 30 a 40 metros de alto.

Este yacimiento histórico de la Civilización Maya lo visité, exploré y documenté gracias a  Rainforest Alliance como parte de un viaje para visitar los proyectos que financian y apoyan dentro de la RBM.

Este lugar es investigado por la entidad Departamento de Conservación y Rescate de Sitios Arqueológicos Prehispánicos (DECORSIAP), del Instituto de Arqueología, Etnología e Historia (IDAEH), ambos dirigidos y coordinados por el Ministerio de Cultura y Deportes.

Fue descubierto por un grupo de chicleros en la década de 1970. Además de haber sobrevivido el colapso masivo del resto de ciudades mayas durante el primer siglo de la era cristiana, ha soportado el saqueo de los huecheros, el narcotráfico y el paso del tiempo. 

Los Trece Cielos y el mundo de Xibalbá

Mascarones encontrados en los restos de la ciudad. Foto: Manuel García/Viatori

La figura principal en el lugar es el mascarón localizado en el edificio mayor, el Templo del Rey Jaguar, que  podría ser el del monstruo maya, Kawac, deidad maya que simboliza la tierra, la fertilidad y el cambio.

También hay mascarones que presentan símbolos acuáticos, terrestres, y de los tres niveles del Mundo Maya como el Inframundo (Xibalbá), el Mundo y el Supramundo (los Trece Cielos). En el lugar también se han registrado nueve estelas y al menos cinco edificios de más de 15 metros de alto, que presentan bastantes elementos expuestos.

El sitio sufrió un saqueo masivo en las décadas de 1980, 1990 y 2000. A pesar de ello, cuenta con lugares no explorados ni descubiertos. En 2002 se descubrieron plantaciones ilegales hechas por el narcotráfico, lo que motivó a la comunidad Laborantes del Bosque a proteger y preservar  el sitio de saqueadores, depredadores y narcotraficantes.

Por Carlos Duarte

Fotoperiodista. Ha logrado plasmar, gracias a su sensibilidad y buen ojo, el otro lado de las historias cotidianas de su tierra natal, Guatemala. Su interés por el bienestar social se plasma en su fotografía en una mezcla de colores y experiencias dignas de contar.

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