Las altas temperaturas, la falta de lluvia y la mano criminal de invasores ha llevado a que el número de incendios durante la temporada de incendios 2019/20 en Guatemala siga siendo catastrófica para los bosques y la vida silvestre que los habitan.
De acuerdo a un informe presentado por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), hasta el 15 de abril pasado se habían registrado más de 130 incendios dentro de las áreas protegidas del país, siendo los departamentos de Petén, Sololá, Jutiapa, Zacapa y Huehuetenango los más afectados.
“Estamos haciendo lo posible por combatir todos los incendios que se nos presentan, pero a veces se nos hace difícil por la falta de recursos y personal”, dijo Roger Agustín, encargado de los brigadistas forestales del Instituto Nacional de Bosques (Inab).
De acuerdo a Agustín, en el país hay unas 6 mil personas dedicadas al combate de incendios, entre personal municipal, del Inab y Conap, así como de la Comisión Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED).
“Hay que considerar los recursos para movilizarnos y el equipo. Estamos muy limitados”, agrega Agustín.
La vida silvestre

En una reciente entrevista con un medio televisivo local, Abraham Estrada, secretario ejecutivo del Conap, afirmo sentirse “animado y entusiasmado de ver a la fauna silvestre retornar a sus hábitats naturales”, esto en referencia a los últimos avistamientos que han sido reportados en las redes sociales, particularmente en los bosques de Petén.
Pero estos avistamientos, lejos de ser consecuencia del confinamiento obligatorio a causa del COVID-19, podría deberse a que hay reportes de hasta “29 incendios activos”, solo dentro de “la Reserva de la Biósfera Maya”, según relata el funcionario. “Hemos tenido que trasladar a personal del occidente y la zona central hacia Petén para apoyar en el combate contra los fuegos activos”, agregó Agustín.
De acuerdo con Estrada, “el 100% de los incendios” han sido provocados por personas, que buscan adueñarse de terrenos para la práctica ilegal de ganadería y agricultura.
En otras zonas del país, brigadistas forestales afirman que el esfuerzo continúa, a pesar del estado de Emergencia por el nuevo coronavirus. “La pandemia no ha cambiado el trabajo del bombero forestal ya que el trabajo en combate de incendios es de emergencia y se ha trabajado de forma constante en el tema de incendios forestales”.
El presidente del país centroamericano, Alejandro Giammattei, anunció que se solicitó el apoyo del gobierno de Honduras para ayudar a combatir estos siniestros que ponen en riesgo a los bosques y la vida que los habita.
Foto de portada: Francisco Asturias
