Restos de la ciudad maya de Nakúm. Foto: Carlos Duarte/Viatori

Durante casi un siglo de investigación acerca de los antiguos mayas, se tenía la idea que esta civilización practicaba la guerra contra otras tribus, únicamente como parte de rituales espirituales, pero nunca como actos de destrucción en contra de sistemas sociales diferentes a los propios.

Se creía que los eventos masivos de guerra, que consideraban la aniquilación de objetivos militares y civiles por igual, había sido una práctica exclusiva del Período Clásico Terminal (800-950 d.C), que habría desencadenado el abandono de las grandes ciudades y la caída de los grandes imperios mayas.

Sin embargo, gracias al avance de las herramientas tecnológicas utilizadas para la investigación, el arqueólogo guatemalteco Francisco Estrada-Bell, quien es profesor asistente de investigación en la Universidad de Tulane y director del Proyecto Arqueológico de Holmul desde el año 2000, junto a un grupo de arqueólogos internacionales, lograron demostrar que esta idea puede estar bastante alejada de la realidad.

El gran incendio de Witzna

Vista de una pirámide en el borde este de la ciudad de Witzna. Foto: PACUNAM/Francisco Estrada-Bell

Mediante el estudio de muestras de sedimentos recuperados de la laguna Ek’Naab, situada en el territorio de la antigua capital del reino de Balahm Jol (Cabeza de Jaguar), hoy conocido como el sitio de Witzna, se pudo comprobar que hubo una destrucción total del lugar, a manos del rey del reino de Naranjo, uno de los más poderosos de la época, alrededor del año 697 d.C.

«Los restos de carbón recuperados en los sedimentos del lago dan evidencia de un intenso incendio en la cuenca [de Wtizna] ocurrido en la última década del séptimo siglo [de nuestra era]», lo que se interpretó como «el mayor conflicto registrado de los últimos 1,700 años«, dice el texto del artículo publicado en la revista Natural Human Behaviour.

Estos resultados concuerdan con las evidencias textuales talladas en algunas de las estelas ubicadas en el sitio arqueológico del Naranjo, específicamente la estela 22, en la que se puede leer que los restos de carbón recuperados del lago, son el resultado de un incendio provocado por el rey de Naranjo el 21 de mayo del año 697 d.C.

Acto de guerra total

David Wahl y Lysanna Anderson toman muestras de los sedimentos en el lago Ek’Naab. Foto: Francisco Estrada-Bell

Se considera como «guerra total» a aquellas acciones que están destinadas a destruir objetivos militares y civiles de una sociedad. Las muestras recuperadas en Witzna, son una rara evidencia en los registros arqueológicos de los mayas.

«Las excavaciones muestran que todas las grandes estructuras de Witzna, incluyendo el palacio real y los monumentos tallados, fueron destruidos por el fuego en el Clásico Tardío, entre los años 650 y 800 d.C.», añade el informe. Fue a partir de este evento que se dio un abandono masivo de la ciudad «El ataque del reino de Naranjo contra Bahlam Jol pudo haber provocado la destrucción del sitio e impactado el estilo de vida de la población, lo que puede describirse como un acto total de guerra«.

Estas investigaciones «desafían la idea de que estos actos bélicos solamente ocurrieron durante el Clásico Terminal. Creo que estos hallazgos debiliten toda teoría que sugiere que el colapso de la sociedad maya clásica fue causado por un supuesto cambio hacia guerras más destructivas. Ahora habrá que investigar otras causas», dijo Estrada-Bell.

Por Alejandra Palencia

Naturopata y acupunturista. Entusiasta de la vida natural y equilibrada.

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