Con construcciones que datan del siglo VII, Quiriguá es un sitio arqueológico de gran importancia turística, lo que motivó al Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) a invertir en su mejoramiento.
Según los historiadores, este lugar, cuyo nombre es un derivado de la aldea que lo colinda, fue ocupado alrededor del año 200 d.C. Comparte estilo arquitectónico con la ciudad de Copán, en Honduras. Fue un reino vasallo de esta, pero hacia el año 738 logró su independencia, gracias al sacrificio del rey más importante de Copán, Uaxaclajuun Ub’aah K’awiil (18 conejo).
Historia moderna

Luego de su caída en el siglo IX y una breve ocupación en el Postclásico tardío, los primeros registros modernos se dieron hasta mediados del siglo XIX. Fue el inglés Frederik Catherwood quien realizó las primeras exploraciones al lugar.
Ya a inicios del siglo XX, la infame United Fruit Company recibió los terrenos de Quiriguá de parte de una concesión del Estado de Guatemala de la época. La empresa bananera reservó 30 hectáreas de terreno de selva y destinó fondos para la recuperación del sitio.
Quiriguá fue declarado Monumento Nacional de Guatemala en 1970 y fue declarado Parque Arqueológico el 19 de junio de 1974.
Patrimonio de la humanidad

En 1981 el sitio arqueológico fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. Además, una de sus estalas más grandes está impresa en el reverso de la moneda de 10 centavos guatemalteca.
Todo esto ha hecho que la importancia turística e histórica del sitio sea invaluable. Por ello el INGUAT invirtió Q.1,681,742.52 para mejorar la infraestructura del lugar. “Los trabajos se realizaron en nueve estelas y seis zoomorfos, contabilizando un total de quince estructuras. Con dichos trabajos se implementaron nuevas cubiertas a base de materiales alternativos, amigables al ambiente y de larga duración», dijo Jorge Chajón, Director General de la entidad.
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