La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) llevó a cabo el Taller Estratégico Interno para el Monitoreo del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya en conjunto con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) de Guatemala. El taller, que contó con la participación de funcionarios gubernamentales clave, tuvo como objetivo fortalecer la colaboración y la gobernanza necesarias para la conservación de este ecosistema vital.
Igor De la Roca, Secretario Ejecutivo del CONAP, presidió el taller, enfatizando la necesidad de una cooperación continua entre los países involucrados. Edwin Castellanos, Viceministro de Recursos Naturales y Cambio Climático, también participó, subrayando la importancia de la colaboración intergubernamental para la gestión ambiental.

La Selva Maya es la mayor área de bosque tropical de América Latina después de la Amazonía, y abarca más de diez millones de hectáreas a lo largo de las fronteras de México, Guatemala y Belice. Con 4 millones de hectáreas oficialmente protegidas, esta región biodiversa alberga especies en peligro de extinción como monos aulladores, jaguares y tucanes, y desempeña un papel crucial en la regulación hídrica y la captura de carbono.
A pesar de su importancia ecológica, la Selva Maya enfrenta amenazas significativas, como la deforestación, la tala ilegal, la expansión agrícola y la caza, que se ven agravadas por la disminución de los recursos de las instituciones nacionales encargadas de protegerla. De acuerdo con UICN, la protección integral de este ecosistema requiere la colaboración transfronteriza y el fortalecimiento de las capacidades locales e institucionales para garantizar la eficacia de las áreas protegidas.
Para ello, el organismo internacional lleva a cabo la ejecución del proyecto Protección de los Recursos Naturales de la Selva Maya que se realiza en consonancia con la Estrategia Integral para la Selva Maya 2030, un marco de cooperación internacional entre México, Guatemala y Belice para conservar el segundo macizo forestal más grande de América. La estrategia busca proteger ecosistemas y fomentar el desarrollo sostenible a través de 7 componentes clave, incluyendo manejo sostenible, protección, y gobernanza, con visión al año 2030.

El proyecto fortalecerá los mecanismos de coordinación para la preservación y gestión del patrimonio natural y cultural de la región. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del gobierno alemán a través del Banco de Desarrollo KfW e involucra la participación activa de los gobiernos de México, Belice y Guatemala.
El proyecto mantiene abierta una segunda convocatoria de propuestas para impulsar los esfuerzos locales de preservación de la Selva Maya. Las colaboraciones e iniciativas en curso seguirán evolucionando a medida que los actores interesados se esfuerzan por mejorar la gobernanza y la conservación en este ecosistema vital.

