En 2011 Carlos Way sufrió un atentado en contra de su vida, que lo dejó atado a una silla de ruedas por el resto de su vida. Esto sucedió a raíz de una denuncia en contra de delitos en contra de la naturaleza.

La tarea de proteger los recursos naturales no es fácil en ningún rincón del planeta. Los esfuerzos por preservar los recursos naturales chocan contra la idea del desarrollo tradicional. Cultivos, construcción de viviendas, ganadería. Actividades que el mundo actual demanda se abastecen de los recursos que la naturaleza provee y que, por el ritmo actual de vida, conlleva a hacerlo de una manera desmedida.

Para evitar que esto no genere un deterioro profundo, en Guatemala los técnicos y guardarrecursos del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), así como de otras instituciones, arriesgan su vida por proteger la vida silvestre y permitir que los diferentes ecosistemas naturales florezcan.

Cambio de vida

En 2011, Carlos fue objeto de un atentado que lo dejó en una silla de ruedas por el resto de su vida. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

«Nosotros estamos desprotegidos. Nos toca enfrentar muchas amenazas y la sociedad no reconoce el trabajo que se realiza en el campo», dice Carlos Way, un técnico que trabaja para el Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas (SIGAP) del CONAP en la región suroriente de Guatemala.

Y él vivió esta situación de una manera dramática en diciembre de 2011. Luego de haber presentado una denuncia por el uso inadecuado de los recursos naturales, un atentado en contra de su vida y la de un compañero, lo dejó postrado en una silla de ruedas por el resto de su vida.

«No sabemos si el atentado fue en contra de mi compañero o contra mí. Previo al incidente, habíamos denunciado malas prácticas (caza furtiva ytala ilegal) lo que nos generó amenazas de muerte en nuestra contra», cuenta.

A pesar de la incertidumbre, las balas impactaron en su columna vertebral, lo que lo mantuvo en cama durante 6 meses. «Durante casi un año no sabía que iba a suceder con mi vida, porque no podía moverme», dice.

Lucha por la naturaleza
Cuidar la vida silvestre es una de las mayores motivaciones de Carlos. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Luego de un largo proceso de recuperación, las autoridades del CONAP le dieron la oportunidad a Carlos de formar parte del equipo de la institución, a modo de reconocimiento por su labor. «Es importante hacerle ver a la población de la importancia de aquellas personas que luchan por preservar los recursos naturales», cuenta.

«La sociedad no ha sabido valorar lo que los guardarrecursos y técnicos ponen a disposición de la vida silvestre. Es importante que reconozcamos lo que la naturaleza nos da», continúa Carlos, para quien la labor de estas personas es esencial para evitar el deterioro del medio ambiente.

Y aunque su vida ahora es otra, su compromiso con su trabajo continúa igual de sólido que siempre. «Seguiré en la lucha por mantener y preservar lo que la naturaleza nos regala», concluye.

 

Por Jorge Rodríguez

Fotoperiodista y comunicador.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.