En 1976 la estación experimental Choqui-ICADA, en Quetzaltenango, al occidente de Guatemala, dio vida a la hornilla Lorena, una estufa eficiente en el consumo de leña, que buscaba, entre otras cosas, mejorar las condiciones de vida de las familias de escasos recursos e impactar en el cuidado del medio ambiente.
Utilizando arena y arcilla, construyeron un gran monobloque que almacena y distribuye el calor, lo que permite un menor consumo de leña y evita que el humo inunde la habitación. Este diseño permitió un ahorro de hasta 50% de leña, lo cual impacta positivamente en los bolsillos de las familias, así como en el cuidado de los recursos naturales.
Desde ese entonces más de 20 organizaciones, entre estatales, privadas e internacionales, se han dado a la tarea de mejorar este modelo. Estos esfuerzos se han enfocado en familias de las zonas más pobres del país. Según un estudio publicado por la Fundación Sierra Madre en 2009, las características de las familias que utilizan este tipo de estufas ahorradoras son, en promedio, integradas por 7 personas, 4 mujeres y 3 hombres.

“Estas estufas generan desde ya un impacto positivo en la vida de las familias que las tienen. Lo que más impresiona es la mejoría en el estado de la salud de las personas, ya que el humo de los fuegos abiertos produce enfermedades respiratorias y oculares”, dijo Carlos Galvez, miembro del Club Rotario Guatemala Este, una de las instituciones que se ha sumado a la creación de estufas ahorradoras en beneficio de la población rural.

El diseño que ésta organización realiza es conocido como la Chapina Bonita, hecha a partir de 55 ladrillos tayuyos, 10 blocks, una plancha metálica y una chimenea. Este diseño, según Galvez, permite reducir el consumo de leña hasta en un 75%.
Sierra Madre y los Rotarios trabajan en diferentes zonas de Guatemala y han alcanzado a un gran número de familias. Sin embargo, no todo ha sido sencillo, ya que los rasgos culturales de los habitantes guatemaltecos han sido esenciales para la creación de ciertos modelos.
El uso de leña para labores cotidianas ha sido una costumbre desde antes de la invasión española en el siglo XV d.C. Este arraigamiento hace que cualquier intento de optimizar el modelo esté amarrado al uso de leña, ya que otros sistemas, como la luz solar o cajas de calor, no han sido bien aceptadas por las poblaciones locales.

Dato curioso
En 1982 el científico estadounidense Larry Winiarsky desarrolló una estufa cohete, cuyo principio es el de almacenamiento de calor y distribución eficiente. Winiarsky ha ganado premios internacionales por su trabajo humanitario en Centroamérica y África, por mencionar algunos.
Los modelos de estufas eficientes vienen en varios tamaños, figuras y formas, pero lo principal es ayudar a personas de bajos recursos a maximizar sus procesos, acoplándose a sus características culturales para así mejorar su estilo de vida.
Fuentes: www.fao.org, www.sierramadre.org, Club Rotario Guatemala Este

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