Una de las medidas tomadas por las autoridades de la mayoría de países para evitar la propagación del COVID-19 ha sido el quedarse en casa. La mayoría de actividades en el exterior están limitadas, y en muchos casos las personas han seguido esta instrucción. Por ello se recomienda salir de casa por las mañanas, al menos unos 20 minutos, para exponerse a los rayos del sol y evitar muchas enfermedades.

Estar encerrado todos los días en casa puede resultar en trastornos afectivos estacionales por la carencia de vitamina D en el organismo. También se pueden presentar cuadros de depresión u otras enfermedades mentales. Además se debilita el sistema inmunológico, volviéndonos propensos a otras enfermedades.

Producción de vitamina D

El sol es fuente de vitamina D

A través de la exposición a los rayos del sol se fomenta a que el organismo produzca de manera natural vitamina D, y en caso de no poder hacerlo se recomienda consumirla en alimentos como la leche o el huevo.

Esta sustancia también es conocida como calciferol y es una vitamina liposoluble necesaria en el proceso de la formación de los dientes y huesos y también para que el calcio sea absorbido a nivel intestinal.

Funciones

El papel más importante de la vitamina D es ayudar a que el cuerpo absorba el calcio, un mineral que es imprescindible para la formación y salud de los huesos. El calcio es más necesario durante la infancia y adolescencia, para la mineralización ósea y el crecimiento adecuado.

Otra de sus funciones es la de mantener equilibrado el nivel de fósforo y calcio en la sangre, ayudando en la absorción de ambos a partir de los alimentos consumidos.

Deficiencia de vitamina D

Cuando el organismo no tiene el nivel necesario de vitamina D, en el caso de los niños aumenta el riesgo de desarrollar raquitismo. Los adultos que tienen insuficiencia de esta vitamina están en riesgo de sufrir osteoporosis, osteomalacia (debilidad en los huesos) e hipocalcemia (baja concentración de calcio en la sangre).

Con la continua deficiencia pueden disminuir las funciones cognitivas y se le vincula con enfermedades crónicas como artritis reumatoide, tuberculosis, enfermedades del corazón y cáncer de mama, ovarios, próstata y colon.

La vitamina D es necesaria para mantener sanos el cuerpo y la mente, obtenerla naturalmente a través de salir a tomar el sol, además de ayudar a evitar enfermedades, puede ser un tiempo para relajarse y llenarse de la energía de la naturaleza.

Por Revista Knowable

Estudiante de periodismo en la Universidad Mariano Gálvez de Guatemala. Escritora de narración y poesía.

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