Si algunas cosas nos ha dejado claras la crisis del COVID-19 (coronavirus), es que el poder de las redes sociales para propagar información parece ilimitado y que la gente necesita papel higiénico.
En todos los países del mundo en donde se han reportado casos de coronavirus, los medios informativos, canales de YouTube e instagramers se han hecho eco de la histeria por obtener papel higiénico
En Australia, incluso, los supermercados pusieron un límite para el consumo de este producto y se llegó a contratar a guardias de seguridad para evitar percances.
La pregunta que todos nos hacemos es ¿por qué? ¿por qué la histeria masiva por conseguir papel higiénico?
El juego de la imitación

«Si vemos a mucha gente cargar el carro con papel higiénico, hay muchas posibilidades de que también lo hagamos», resume Steven Taylor, un psicólogo de la Universidad de British Columbia, en Estados Unidos.
Autor del libro, «La psicología de la pandemia», Taylor afirma que «por una parte, la reacción es comprensible, pero por otro lado, es excesiva. Podemos prepararnos sin entrar en pánico».
Otro factor que se toma en consideración en estos casos es el «miedo a perderse algo». Esto significa que, debido a que las personas somos seres sociales que actuamos en base a patrones, si vemos que la mayoría hace algo, es probable que actuemos de la misma manera para no sentirnos aislados.
«Si la gente mira que en los supermercados los demás llenan los carros con papel higiénico, pensarán que ellos deben de hacer lo mismo».
El miedo y la información
Aunque es importante que el coronavirus no se tome a la ligera, ya que se ha cobrado miles de vidas en todo el mundo, puede que sea mucho más importante informarse de manera responsable acerca de lo que sucede actualmente.
Algunos medios de comunicación, influencers y público en general, han desbordado las redes sociales con imágenes de estantes vacíos y gente consumiendo por montones.
Todo eso contribuye a que se instale en la población una sensación de ansiedad e histeria, ya que se piensa que se puede correr el riesgo de agotarse y quedar desabastecido.
Debido a que a niveles oficiales no existen informaciones claras y a que las imágenes que vemos en las redes son de gente en cuarentena, lo más normal es que se produzcan las llamadas «compras de pánico», que generan, por lo general, más pánico y más compras motivadas por la emoción y no la razón.
Al final, lo importante es no entrar en pánico, atender a las informaciones oficiales y estar preparados.
