La fotografía siempre ha sido más que una forma de expresión. Ha sido mi manera de dejar un registro histórico de lo que logrado ver y experimentar de primera mano en Guatemala. Originalmente, empecé en fotografía por querer dedicarme a la vida salvaje, pero luego al ver el campo el periodismo, también me dediqué a eso un tiempo. En estos últimos años, he fotografiado más vida salvaje que la que nunca he logrado en mis quince años de fotógrafo.
Pero había tenido algunos problemas para identificar las especies animales que había logrado documentar. Si bien unos eran reptiles, otras aves y otros mamíferos e insectos, lo cierto es que como periodista siempre he trabajado con hechos, y necesitaba identificar plenamente cada animal para poder investigarlos de manera apropiada. Era una urgencia que tenía que solucionar de manera pronta.
Esto me llevó a buscar en internet identificadores animales y me topé con uno que a mí parecer, ha sido el mejor que he encontrado en línea. Hay muchos por supuesto, pero en cuestión de identificar especies animales de toda clase, hay uno que brilla por su capacidad: Naturalista. Esta página web y app me ha permitido identificar 45 especies animales a través de 60 observaciones documentadas, en fotografía, de varios animales en Guatemala y Panamá.
Al contar con el nombre correcto del animal, su nombre científico y su hábitat, puedo investigar acerca de todas las características de estas especies. Y he descubierto algo interesante: algunas son animales ancestrales. Con récords fósiles que datan de épocas como el Pleistoceno, Mioceno o Cretáceo. Muchos de estos animales han sobrevivido y evolucionado desde estas épocas hasta nuestros días, y si bien algunos se encuentran en peligro de extinción, otros más se encuentran como “Especies de Menor Preocupación” en el Indice Internacional de Especies Protegidas, por la cantidad abundante de especímenes que existen actualmente.
Lo que también da un poco de esperanza sobre el futuro de la naturaleza y las especies animales, sobre todo en estos tiempos oscuros en donde perdemos hectáreas de ecosistemas naturales e incontables especíes animales en nombre del desarrollo y el avance de la Humanidad. Si estas especies animales han logrado perdurar y sobrevivir a tantos Eventos de Niveles de Extinción y a la Humanidad misma, entonces la resistencia y resiliencia de la naturaleza demuestra que está no puede ser tan fácilmente destruida, a pesar de todos los esfuerzos por aniquilarla.
Escarabajos

El primer registro fósil de escarabajos es de hace 40 millones de años, en el período Eoceno, en la región Báltica, y se añade al catálogo de más de 385 mil existentes de escarabajo, el grupo más grande y biodiverso del reino animal. Este espécimen atacado por hormigas fue fotografiado en Nakum, Peten, Guatemala.
Hormigas
Las hormigas evolucionaron de ancestros similares a las avispas en el período Cretáceo, hace unos 140 millones de años, y se diversificaron después del surgimiento de las plantas con flores. Estos especímenes que atacan a un escarabajo, fueron fotografiados en Nakum, Peten, Guatemala.
Sapo Marino

El sapo de caña (Rhinella Horribilis), también conocido como sapo neotropical gigante o sapo marino, es un verdadero sapo terrestre grande, nativo de América del Sur y Central e introducido en ecosistemas de Oceanía. Es una especie antigua. Un sapo fósil (espécimen UCMP 41159) de la fauna de La Venta en Colombia, del Mioceno tardío (entre 23 y 5 millones de años), es indistinguible de los sapos de caña modernos de América del Sur. Fue descubierto en un depósito de inundación en una llanura, lo que sugiere que las preferencias de hábitat han sido durante mucho tiempo de áreas abiertas. Este espécimen fue fotografiado en la Concesión Forestal Choquistan, Peten, Guatemala.
Cocodrilo

Los cocodrilos son una especie animal cuyos registros fósiles se establecen entre hace 95 y 75 millones de años, en la Era del Cretáceo. Lo que significa que los ancestros de estos animales convivieron con los dinosaurios antes de la extinción masiva de estos. Mientras el espécimen mas antiguo fue localizado en Portugal, estos reptiles tienen una distribución a nivel mundial, con la especie Moreletti que tiene su hábitat en la Península de Yucatan hasta Brazil. Este espécimen fue fotografiado en el Biotopo Dos Lagunas, Peten, Guatemala.
Chimachima

El caracara de cabeza amarilla (Milvago chimachima) es un ave de rapiña de la familia Falconidae. Se encuentra en América del Sur tropical y subtropical y en la parte sur de América Central. Una clase de paleosubpecie más grande y más gruesa, Milvago chimachima readei, habitó en Florida y posiblemente en otros lugares hace algunas decenas de miles de años, durante el Pleistoceno tardío, hace al menos entre unos 125 mil y 11 mil años. Este espécimen fue fotografiado en Cocle, Panama.
Gallineta Común

La gallineta común (Gallinula galeata) es un ave acuática parecida a los patos. Vive alrededor de pantanos bien vegetados y otros humedales en las Américas. Existe una población del Pleistoceno (Hace entre 2 millones y 11 mil años) conocida por los fósiles: la paleosubespecie más grande, robusta y de alas largas G. g. Brodkorbi. Se conocen depósitos de esta especie ancestral en el río Ichetucknee en Florida. Originalmente se describió como una especie distinta, pero es probablemente el antepasado directo de algunas de las gallinetas comunes de hoy.
Tapir Centroamericano

Conocido también como Danto, es el mamífero terrestre más grande que habita las selvas de Mesoamérica. Se encuentra actualmente como especie amenazada por la extinción en el indice UICN. Esta especie pertenece a un grupo de mamíferos que fueron abundantes en el hemisferio norte hace aproximadamente 15 millones de años atrás, a mediados de la Era Cenozoica. De hecho, mantiene un aspecto prehistórico, pues el mismo ha sufrió pocos cambios respecto a sus ancestros.
Ballenas Jorobadas

Una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) nada con su cría, a 10 millas náuticas del puerto de San José, Escuintla, Guatemala. Los registros fósiles de estos cetáceos datan de hace unos 53 millones de años, en un caso de evolución inversa: los ancestros de las ballenas pasaron de habitar tierra a regresar al agua. Ambulocetus (literalmente, «Cetáceo que camina») es un género extinto de cetáceos primitivos que poseía la capacidad de moverse en tierra y en el agua. Es un fósil transicional de la era Cenozoica, y muestra cómo evolucionaron las ballenas a partir de mamíferos terrestres.
