El mundo de la alta gastronomía es uno lleno de términos y conceptos que lo suelen dejar a uno con los ojos y la boca abierta. Es difícil saber si debemos comer con las manos, elegir entre los miles de cubiertos que están frente a uno, beber agua o simplemente sonreír y esperar que todo pase por sí solo.
Pero una vez nos sentamos a la mesa y vemos la dinámica de este mundo, es fácil darnos cuenta que todo aparenta ser más de lo que realmente es.
La palabra maridaje, esa que está relacionada con la unión en matrimonio entre dos personas, ahora es utilizada para referirse al proceso de casar, metafóricamente, a un vino con una comida en particular.
El maridaje se basa en que ciertos elementos que se encuentran en los alimentos y en el vino, como la textura y el sabor, reaccionan de manera diferente al mezclarse; y encontrar la combinación adecuada de éstos hará del comer una experiencia más placentera para el paladar. O sea, los diferentes sabores de ambos elementos crean una experiencia de sensaciones nuevas.
Si te estás preguntando en este punto ¿qué significa todo esto? entonces es momento de contar algo más útil para realzar tu experiencia culinaria, sin tener que ir a un restaurante de cinco estrellas.
Como regla general, cada vino puede aplicarse a cierto tipo específico de comida. Así:
- Los vinos generosos son especialmente recomendados para un aperitivo.
- Los vinos tintos ligeros, aquellos conocidos también como jóvenes, acompañan a la perfección a las pastas, las verduras, huevos fritos, el jamón y sopas a base de carne.
- Los tintos de crianza, reserva y gran reserva son ideales para estofados, legumbres y quesos fuertes y fermentados.
- Los vinos blancos ligeros combinan bien con los mariscos en general. Los vinos blancos secos de crianza son ideales para los pescados, chuleta de cordero y sopas a base de pescados.
- Para postres es recomendable un vino dulce.
Variaciones con maridaje
Aunque las reglas generales se aplican a los vinos, también se puede hacer con otras bebidas como whisky, brandy y cerveza. Ya sea en casa, en un restaurante o al aire libre, las reglas para la combinación de bebidas con comidas es algo que puedes realizar de una manera sencilla. Como todo en la vida, lo importante es estar abiertos a experimentar y dejar que la imaginación haga su trabajo.

