Los tiempos que corren en la actualidad nos hacen difícil ver más allá de lo que los medios masivos nos muestran. Sin embargo, como un riachuelo que fue desviado de su cauce, todo caza donde debe.

Ahora que está de moda buscar alternativas alimenticias, es imposible no mirar hacia una planta que fue esencial para los antiguos mayas y aztecas, así como de otras civilizaciones antiguas de las Américas, el amaranto.

Conocido como xte, huahitli y kiwicha por los mayas, aztecas e incas, respectivamente, fue valorado por los pobladores precolombinos por su alto rendimiento en los cultivos, así como por su elevado valor nutricional. En México, incluso, se utilizaba en ritos religiosos y era consumido por todos los estratos sociales.

Su uso en las ceremonias religiosas provocó que el consumo del amaranto fuera desaparecido luego de la invasión del pueblo español a mediados del siglo XV. A pesar de ello, su utilización se ha mantenido gracias a la  variedad de propiedades de beneficio para el cuerpo humano.

La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos definió al amaranto como «El mejor alimento de origen vegetal para consumo humano», esto gracias a que contiene hasta un 17% de valor proteico, en comparación con un 12% que contiene el trigo y un 7% el arroz.

Contiene también un aminoácido llamado lisina y su concentración es del doble de la que contiene, por ejemplo, la leche de vaca, por lo que funciona muy bien como complemento alimenticio para niños en etapa de crecimiento.

Tiene además vitamina C, ácido fólico y calcio.

Propiedades del amaranto

  • Su contenido proteico supera a la mayoría de cereales de consumo tradicional (trigo, arroz, etc.)
  • Es una gran fuente de minerales y vitaminas naturales, entre las que encontramos A, B, C, B1, B2, B3.
  • Tiene un alto contenido de ácido fólico, así como niacina, calcio, hierro y fósforo.
  • Su consumo es más beneficioso que la leche de origen animal, ya que contiene el doble de lisina, uno de los 10 aminoácidos esenciales para el cuerpo humano. Esta es necesaria para la construcción de todas las proteínas del organismo.

Beneficios y usos medicinales

Además de su consumo alimenticio, que puede ser desde infusiones de su hoja hasta harina y semillas tostadas, el amaranto también tiene un uso medicinal.

  • Es bueno para controlar diarreas y es utilizado para la prevención del cáncer del colon.
  • Previene y controla enfermedades como la osteoporosis, diabetes mellitus, obesidad, hipertensión arterial, estreñimiento y diverticulosis, insuficiencia renal crónica, insuficiencia hepática, encefalopatía hepática, enfermedad celíaca y se recomienda en la dieta para personas autistas.
  • Es un excelente suplemento para personas con desnutrición y problemas oncológicos.

El amaranto es de gran utilidad y puede agregarse a nuestra rutina diaria. Recuerda que es importante realizar cambios en nuestros hábitos cotidianos si deseamos tener un impacto positivo real en nuestro organismo.

Si tienes alguna duda comentario, no dudes en hacérnoslo llegar a consultas@revistaviatori.com.

Hasta la próxima.

Por Alejandra Palencia

Naturopata y acupunturista. Entusiasta de la vida natural y equilibrada.

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