El Juego de Gallos

Gallos y caballos como un símbolo de la rebeldía que un pueblo, los maya mam, utilizó en contra de un imperio que ocupó Guatemala durante cuatro siglos. La historia cuenta que cuando los españoles llegaron a la región de Huehuetenango, los pobladores locales se asustaron más por las bestias que los traían a cuestas que por los mismos invasores.

Los participantes se visten con sus mejores galas. Foto: Adrián Ramos/Inguat
Los participantes se visten con sus mejores galas. Foto: Adrián Ramos/Inguat

En el continente americano el caballo era desconocido, hecho que aprovecharon los ejércitos colonizadores, para infundir terror en los pueblos originarios. En Todos Santos Cuchumatán, los mayas mames eran constantemente humillados por el hecho de ser de baja estatura. “Ustedes son inútiles y nunca podrán montar uno de estos”, decían los españoles.

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Un acto de rebeldía

Tanta humillación llevó a los antiguos mames en Todos Santos a retar a sus esclavizadores a una carrera que llamaron Squech-ko’ (juego o sacrificio de gallos). Cada jinete debía derramar la sangre de un gallo, como pago por competir, y debían de pasar un proceso de purificación (no actividad sexual y ser bendecidos por un sacerdote maya) para llegar fuertes el día de la carrera.

Previo a la carrera, se realiza una fiesta en honor a todos los participantes. Foto: Adrián Ramos/Inguat
Previo a la carrera, se realiza una fiesta en honor a todos los participantes. Foto: Adrián Ramos/Inguat

Y como todo acto de rebeldía, la noche previa a la competencia, en la que no se compite por ningún premio más que el honor de retar a los invasores, se celebraba una fiesta en la que los participantes suelen embriagarse hasta el punto de trastabillar por las estrechas calles de Todos Santos.

En la actualidad la dinámica de la carrera se mantiene. Aunque ya no se celebra como un acto de rebeldía en contra de los españoles, esta tradición, a la que asisten miles de turistas locales y extranjeros,  ahora es celebrada por los ausentes, pobladores que ya no radican en el país y vuelven a su pueblo para rememorar tiempos pasados y, de paso, mantener viva una actividad simbólica del occidente de Guatemala.

Cada 1 de noviembre se realiza esta carrera para recordar el acto de rebeldía de los antiguos habitantes de Todos Santos Cuchumatán. Foto: Adrián Ramos/Inguat
Cada 1 de noviembre se realiza esta carrera para recordar el acto de rebeldía de los antiguos habitantes de Todos Santos Cuchumatán. Foto: Adrián Ramos/Inguat

“Curiosamente [contrario a la creencia popular] en Todos Santos no se bebe alcohol durante el resto del año [a excepción de la Navidad]. Si se conoce de alguien que lo haga se enfrentan a castigos según lo dicta la ley maya”, dice José Mazariegos, guía turístico.

Se han dado casos en los que alguno de los participantes pierde la vida a causa de los golpes por una caída. Foto: Adrián Ramos/Inguat
Se han dado casos en los que alguno de los participantes pierde la vida a causa de los golpes por una caída. Foto: Adrián Ramos/Inguat

Este juego de gallos se lleva a cabo para la festividad católica conocida como Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre de cada año. La fiesta se celebra el 31 de octubre al ritmo de marimba, cohetillos y música popular.

*Con información de Inguat

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