Jocotenango; colorido, tradición y nostalgia


Nacer en 1776 y aún ser ente vivo, con colores, aromas, sabores, incluso con recuerdos y promesas de crear nuevas experiencias se dice fácil. Sin embargo no lo es. Para construir algo como eso se requiere la colaboración de mucha gente, gente de muchos lados, de muchos tiempos y, curiosamente, de una sola esencia.

La feria de Jocotenango ha sido descrita y retratada de una y mil formas. Año con año. Más de 240 veces y contando. Y aunque lo novedoso no sea tanto, probablemente sea eso mismo, la tradición, la misma comida, los mismos juegos y el mismo lugar de siempre lo que nos haga volver a ella, y seguir alimentándola.

Un niño juega en uno de los puestos ubicados en la feria de Jocotenango. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Si preguntamos a cualquiera de los guatemaltecos que viven en la ciudad de Guatemala actualmente ¿qué significa la feria de Jocotentango para vos? algunas de las respuestas serán parecidas, otras no tanto. Y es precisamente eso lo que la hace tan especial al mes de agosto.

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La Virgen y otras tradiciones
La Feria de Jocotenango tiene también su parte religiosa y muchos devotos asisten a brindar sus respetos a la Virgen de la Asunción. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

En esa hipotética pregunta, es probable que algunos digan “la procesión de la Virgen, porque recordemos que es una fiesta en honor a nuestra patrona”. Otros dirán “siempre me gustó ir porque me recuerda cuando mi papá me subía en sus hombros y miraba las luces de los juegos iluminar las noches lluviosas de agosto”. Por ahí existirá aquel que diga “acá conquisté a mi esposa, al ganar un muñeco de peluche en los juegos de tiro al blanco”.

Las historias son miles, variadas y las mismas. Y eso es la feria de Jocotenango, no solo un evento que se repite año con año desde 1776, sino más bien la unión de muchas gentes que se convierten en una sola entidad, compartiendo aromas, sabores, colores y recuerdos, a la vez que construyen nuevas memorias que irán alimentando la magia de la feria.

Semana de feria
Niña con cara pintada por uno de los artistas callejeros en la Feria de Jocotenango. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

A partir de la segunda semana de agosto la feria está ubicada al final de la Avenida Simeón Cañas, en la zona 2 de la ciudad. La fiesta en honor a la patrona de la Nueva Guatemala de la Asunción se celebra el 15 de agosto de cada año.

La comida es la que se lleva las mayores atenciones. Garnachas, buñuelos, molletes, incluso los ya típicos tacos de 3×10. Para los más tradicionales están los dulces típicos de pepitoria y miel, de coco, las canillitas de leche. Para gustos, los colores, y en esta feria hay color para entretenerse.

Otro de los dulces típicos guatemaltecos es el de pepitoria, hecho a base de semillas de pepitoria y miel. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Cuando se comparte en familia, con los amigos o con alguna persona especial, lo que queda siempre son las imágenes y los recuerdos. La Feria de Jocotonenango es un evento de mucho color, muchos sonidos, pero sobre todo, mucha alegría. Felicidad por lo que se experimentó y por lo que viene.

 

 

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