Tapachula, de historias familiares y similitudes guatemaltecas

Luego de mis visitas a lugares como Ciudad Hidalgo y Brisa del Mar la geografía del sur de México me presentó la oportunidad, en mis primeros pasos como fotógrafo, de visitar un destino que formó parte de la historia íntima de mi familia, Tapachula.

Símbolo de la revolución hippie de los años 60’s en San Francisco, Estados Unidos, las famosas combis, microbuses marca volkswagen, en Ciudad Hidalgo hacen las veces de transporte público. Abordé una de ellas para enfilar hacia Tapachula. Los 37 kilómetros de distancia me darían tiempo suficiente para pensar en lo que haría en esta ciudad al llegar a ella.

Tapachula me evoca los recuerdos de mi niñez ya que mis padres, ambos comerciantes, viajaban frecuentemente a esta ciudad a realizar negocios. Cuando era niño, Tapachula era un lugar lejano en México, de donde mis papás me traían juguetes.

Ya ahora de adulto, al estar cerca de Chiapas viajando en la combi, imaginaba cómo sentían ellos al dirigirme ahí. Entre una carretera recta en su mayor extensión, con amplias curvas que revelaban un paisaje efímero, muy parecido al de la costa sur guatemalteca, poco a poco íbamos llegando a nuestro destino.

Un aire familiar me hizo sentirme cómodo al bajar del vehículo. Cómo si ya hubiera estado allí, en un dejá vu inconsciente empecé a caminar hacia lo que creía era el destino que buscaba. El parque central de Tapachula.

Algo interesante sobre Tapachula es su similitud con varios lugares de Guatemala. Por un lado se parece mucho a la cabecera municipal de Suchitepéquez, pero también se parece mucho al área comercial de Quetzaltenango, y su vida nocturna es como la de Antigua Guatemala.

Ciertamente, el lugar se me hizo familiar y muy parecido a muchos lugares de mi país. Una vuelta por el parque central para hacer un par de fotografías, y de ahí a buscar un hotel decente en el cual quedarme, cosa que no fue para nada difícil.

Tapachula por ser una ciudad con un flujo de turismo elevado, es muy segura para poder caminar y recorrerla, incluyendo de noche, siempre con las precauciones del caso. Ofrece una variedad culinaria de la mejor comida mexicana, y el trato de las personas con los turistas es de cordial y educado, siempre ofreciendo ayudar a los forasteros con cualquier necesidad.

Una ciudad muy comercial, en donde los negocios no cesan ni de noche, cuando la vida nocturna se puede disfrutar en sus discotecas y bares, los cuales se encuentran en cada calle y avenida de esta ciudad. Ciertamente Tapachula es un destino imperdible al visitar México.

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