Livingston, una aventura caribeña

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Nunca consideré visitar tan afamada comunidad de Livingston en Izabal y menos durante el mes de noviembre, pero ¡qué mejor fecha para hacerlo! Gracias al apoyo del Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) y el trabajo en conjunto con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés),  se realizó una gira de 3 días en los que pudimos conocer proyectos de desarrollo comunitario, degustación de platillos tradicionales garífunas y, por supuesto, la respectiva clase de punta el baile tradicional de esta zona del Caribe guatemalteco.

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Pero antes de poder disfrutar de todo eso, me sentí aliviada por la buena idea de prepararme con algo de música y alguna lectura para el camino, ya que el viaje en bus es de unas 5 horas desde la ciudad de Guatemala hasta Puerto Barrios. Como es de esperar, la zona del Caribe es calurosa, pero noviembre es el mes perfecto para visitarlo. Como hay más ráfagas de viento, y muchas nubes que cubren el Sol, se crea un equilibrio agradable con un clima húmedo pero fresco.

Coloridos murales con manifestaciones culturales dan la bienvenida a Livingston. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
Coloridos murales con manifestaciones culturales dan la bienvenida a Livingston. Foto: Adrián Ramos/INGUAT

Desde Puerto Barrios hasta Livingston se realiza un trayecto de entre 30 a 35 minutos en lancha, tiempo exacto para poder aclimatarse al calor, desconectarse de todo lo que se deja atrás y prepararse para sumergirse en lo que se presenta como un ambiente hogareño y amigable.

Siendo mi primera vez en la cuna de los garífunas en Guatemala, no tenía muy claro de lo que me esperaba exactamente, sin embargo lo primero que salta a la vista son unos murales artísticos que recorren las calles principales del pueblo, pinturas con las que los habitantes se identifican con sus creencias.

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Los garífunas y sus bailes

Es curioso saber que, por más que lo parece, la población garífuna no es la mayoritaria en Livingston, sin embargo son sus manifestaciones cotidianas y culturales las que resaltan y atraen a todos los que visitan este lugar.

La música es parte del día a día de los garifunas. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
La música es parte del día a día de los garifunas. Foto: Adrián Ramos/INGUAT

Su importancia cultural en un Guatemala, compuesto por mayas, ladinos, xincas y los referidos garífunas, es celebrada cada 26 de noviembre desde 1996. Este día, mediante un baile llamado Yurumen, se celebra la llegada a tierra de los ancestros garífunas, esclavos africanos huyendo del imperio británico en el siglo XVII, y el inicio de una nueva etnia conocida como Garinagau o Garifunas.

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Y es que parece que este pueblo celebra todo mediante el baile. A mí me tocó experimentarlo junto a la Orquesta de Percusión Garífuna. Sus integrantes, que son increíbles, van desde los 8 hasta los 25 años de edad y nos hicieron danzar hasta el cansancio, una actividad que debe estar en nuestro itinerario.

Durante el Día del Garifuna se se realiza el baile Yurumen. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
Durante el Día del Garifuna se se realiza el baile Yurumen. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
Otras actividades

Pero Livingston no es solo garífunas. En esta gira de 3 días tuve la oportunidad de ver que es un pueblo pequeño con mucho por hacer. Visité el restaurante El Manglar, dirigido por el Comité de Mujeres Aldea Cayo Quemado, donde la novedad no es lo que se come sino que es uno quien participa de la preparación de los platillos que se ofrecen. En Guatemala el amor por los ceviches es profundo, pero el que probé en este lugar, un ceviche verde y picante, no se parece en nada a lo que había probado antes. ¡Fue una experiencia única!

En Livingston se pueden realizar muchas actividades interactivas. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
En Livingston se pueden realizar muchas actividades interactivas. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
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Escribir acerca de una experiencia que se entiende más viviéndola es algo difícil. Durante el recorrido de más de 5 horas de regreso a la Ciudad de Guatemala solamente imaginaba y recordaba todas esas sensaciones que cada uno de nosotros vive de manera única y especial, de la manera cómo el pueblo garifuna dejó mi interior con ganas de celebrar la vida bailando y moviéndome hasta encontrarme a mi misma.

La punta es un baile que se realiza al ritmo de tambores y música caribeña. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
La punta es un baile que se realiza al ritmo de tambores y música caribeña. Foto: Adrián Ramos/INGUAT
*Agradecimiento especial a INGUAT y al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) por la realización de este viaje.

3 comentarios en “Livingston, una aventura caribeña

  1. Mucho automoviles en nuestra Tierra Morena..siempre nuestro pueblo a sido peatonal..el.exeso de automoviles a venido a quitarle la.paz y.lo.sano ..livingston no fue diseñado.para la sirculacion de vehiculos..necesitamos alsar la vos..No.queremos carros en.nuestro.pueblo..pedimos.alas autoridades se apongan y saquen.los.vehiculos de Livi gsto ..Alcalde,Gobernador..es hora de poner un ALTO.

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