Chikabal y el turismo sostenible

Cuando vuelves a visitar un lugar por segunda, tercera o cuarta vez, en definitiva las sensaciones son diferentes, aunque no dejan de ser interesantes y, en su mayoría, agradables. Para mí fue la segunda vez que visito este lugar mágico y, además de sorprenderme nuevamente, aprendí nuevas cosas que merece la pena compartir.

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Uno de esos datos es que la zona occidental de Guatemala está compuesta por una serie de terrenos de origen volcánico que han ido colapsando, con el paso de millones de años, hasta dar forma a los valles y paisajes de esta parte del país. El volcán Chikabal es una formación de cráteres colapsados. La entrada principal al parque es uno de ellos, y es conocida como Laguna Seca y el otro es donde está la laguna y sus más de 560 escalones para acceder a ella

Los escalones para acceder a la laguna son también un atractivo del lugar. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Además de ser un centro ceremonial importante para la Cultura Maya Mam de la zona, los diferentes altares de Chikabal reciben la visita de creyentes de otras etnias de los alrededores, como Totonicapán, Huehuetenango, Sololá y Chimaltenango, por mencionar algunos. Pero no solo son ceremonias mayas, sino también se realizan cultos de otras creencias espirituales, como las religiones católica y cristiana, por mencionar algunas.

Modelo de desarrollo rural sostenible

Lo más importante, por sobre cualquier cosa, es el modelo de desarrollo que maneja la comunidad de San Martín Sacátepequez para generar recursos y mantener el área lo más intacto posible. “Existen normas para los visitantes que deben de respetarse”, dice Juan García, uno de cuatro guardarrecursos asignados por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), para proteger el área.

Laguna Chikabal, ubicada en el cráter del volcán del mismo nombre. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

La comunidad, por su parte, cuenta con otras siete personas quienes se turnan para recorrer el parque, atender a los visitantes y mantener la zona protegida. “Ese es el modelo que intentamos replicar en la mayoría de lugares donde el turismo puede ser una fuente de desarrollo”, es el mensaje que el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) transmite con este tipo de recorridos.

Estos son algunos de los datos interesantes de este destino, pero no podría terminar este pequeño texto sin referirme a esas sensaciones que se manifiestan en Chikabal. Ver la laguna desde el mirador y cómo esta se cubre de niebla de cuando en cuando para luego aparecer como una visión perfecta de armonía y felicidad. O bien la quietud de sus aguas, que sirven de oasis para los espíritus que nos guían y cuidan, o esos troncos que yacen en la playa, como fieles testigos del pasar del tiempo.

Las ceremonias espirituales se realizan todos los días durante todo el año en Chikabal. Foto: Jorge Rodríguez/Viatori

Si estás en Quetzaltentango, este es uno de los lugares que tienes que visitar, sí o sí. Además de sentirte agradecido con la vida por lo maravillosa que es, estarás apoyando al desarrollo de una comunidad que valora y protege sus recursos naturales.

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